amor

El señor Plimm

Por |2013-04-26T01:43:35-04:00septiembre 1st, 2012|Regiones míticas, Todas las cosas jamás soñadas|

La primera vez que vi al señor Plimm fue paseando por el viejo puerto una fría tarde de abril. Deambulaba entre las abandonadas vías del tren con su paraguas azul a modo de sombrilla, siempre acompañado de su cabrita Petra. Resultó difícil pasar por alto a un hombre como aquel, tan cargado de hombros, que paseaba a una pequeña cabra sujeta con un cordoncillo de cuero trenzado, envuelto en un gabán que

La tempestad

Por |2012-07-12T11:11:32-04:00julio 10th, 2012|Regiones míticas, Todas las cosas jamás soñadas|

“Tiene la felicidad el hábito y tal vez el compromiso de, al menos una vez en la vida, darle la oportunidad a todo hombre y toda mujer de encontrar el camino que le lleve a su propia utopía particular. Una, al parecer, justa oportunidad que en muchas ocasiones pasa inadvertida y que muchos piensan que no se corresponde con la realidad, pues la suerte no atiende a razones ni posee dueño ni

Matoula

Por |2012-07-04T00:51:33-04:00julio 3rd, 2012|Regiones míticas|

*(Si deseas escuchar esta canción, pincha en el enlace). Se llamaba Matoula y como veremos, tendrá un importante papel en los acontecimientos que se desarrollarán a lo largo de toda esta historia… Pero antes, si me lo permites, me gustaría hablarte de mis primeros 36 metros cuadrados. Se trata de unos 36 metros cuadrados muy importantes y que fueron decisivos, en su momento, en mi vida. Y aunque no te lo creas,

Las tierras de Dyss (canción de amor)

Por |2012-04-12T23:28:13-04:00abril 16th, 2012|Dyss Mítica, Regiones míticas, Todas las cosas jamás soñadas|

Canción de amor (Versión íntegra revisada) De ti tan solo me quedé con los pedazos. Trocitos menudos que guardé en una caja de recuerdos. El prisionero en el roble se encerró en sus telarañas de oro, un invierno donde una vez más guardé todos mis tesoros, bordados de lilas oscuros, dorados meticulosos y cadenas, que no adornaron más que las esquinas olvidadas del fondo de este arcón. Donde ya no había ni

En el inicio…

Por |2012-02-14T10:55:02-05:00febrero 14th, 2012|Libro de horas, Todas las cosas jamás soñadas|

Niñoroto…, pensé largo tiempo, mirando el espacio ya vacío. Y recordando al viejo y mítico ciervo del asta rota. La vieja leyenda del ciervo que te guía a una senda oculta, e inicia una leyenda, siempre pagándolo con el precio de su propia muerte. Y fue cierto, que de aquel parto de pájaros de otoño, en el año segundo del hielo en los árboles, nació la tierra que ya conocíamos. Que una

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