«En la casa de mi madre»
1 de Abril, 2000 De los momentos más bellos, mi madre siempre escogía esas horas en las cuales la luna reflejaba sus suspiros de plata sobre las mansas aguas del lago de Innis Carthaig. Escoltada en la fragancia de cientos de perfumes en la noche despejada y cuajada de estrellas, la veíamos pasear en la penumbra de un rayo de luna hasta altas horas de la madrugada; cuando todas las telas de