24 Junio, 2009
Alice in Wonderland
Encontré imágenes de la nueva película y adaptación de Tim Burton de “Alicia en el País de las Maravillas”
Con Johnny Depp como el sombrerero por supuesto.
Y lo comento porque es mi cuento favorito con bastante diferencia. Tanto es así que en casa tengo seis ediciones diferentes, una de ellas se publicó en España, anotado por Martin Gardner, el rey de los acertijos.
Es todo un privilegio vivir en una época, en la cual podemos recrear cualquier fantasía inimaginable en sus más mínimos detalles.
Update: New Images From Tim Burton’s Alice in Wonderland! – ComingSoon.net.




Edanna Dhae a las 8:18 pm
23 Junio, 2009
El Arte de los Videojuegos
“The Art of Games” La exposición se celebra en Aosta, Italia. En “Centro Saint Benin”, Valle d’Aosta.
Comenzó en Mayo y dura hasta Noviembre.
Tiene mucho que enseñar y yo, mucho por aprender.



Edanna Dhae a las 11:20 pm
21 Junio, 2009
Sorry i’m late
Animación.
Y lo he visto en Boing Boing.
Edanna Dhae a las 4:59 pm
9 Junio, 2009
La Tierra amarga de Isan Reese
Tengo una tierra en la cual nada crece, salvo destellos de lo que una vez pudo ser y no fue. Esto ocasiona que allí, el sabor de una arena dorada se mezcla en la miel de mi bebida. Aún, después de probarla infinidad de veces, no la reconozco.
Lo cierto es que no sé qué hacer con ella nada en absoluto.
En la Tierra de Isan Reese hace mucho tiempo que se dejó de contar todo cuanto se ha perdido. Allí van todas las cosas que no se desean, que no se quieren o que se anhela quitar de en medio. Sus páramos están repletos de sueños innecesarios aunque hay muchos más que son necesarios pero que nadie desea conservar, pues dicen los que conocen sobre estos asuntos que nadie sabe en realidad lo que quiere.
Son sus regiones lugares de tránsito llenos de recuerdos que gimen en todo momento, no importa qué hora o qué instante del día o de la noche, aunque precisamente suceden con mayor frecuencia cuando es el momento más inoportuno. Los momentos inoportunos por observación empírica tengo constancia que suceden constantemente.
Cualquiera diría que es porque mantengo un talante negativo, lo cual, suele estar mal visto. Es como cuando a alguno le toca pudrirse de cáncer y a la gente le molesta, pues es algo de talante negativo. O que un lugar siendo completamente estúpido y en el cual no quieras permanecer más de dos latidos de corazón, te digan que en realidad es porque llevas: un talante negativo. No es culpa de que el maldito agujero sea pútrido, sino de un problema de actitud. Yo me pregunto si los desiertos de todos los mundos que existen en el universo son así porque llevan: un talante negativo.
Pero la Tierra amarga de Isan Reese está libre de tales absurdas ataduras. Reina allí un sistema feudal no dictaminado por nadie en donde, cada cosa se ubica en su sitio correcto, siendo adecuado en la mayor parte de su recorrido el correcto orden de cada cosa. Hay excepciones por supuesto, pero de nada sirve explicarlas, de la misma manera que de nada sirve explicar esta pequeña crónica, pues para entenderla no basta con actitud.
O ahora que lo pienso, si que basta.
Y es que, para estos parajes sí que no basta con la actitud correcta, allí cada día hay que tomar todas las decisiones una y otra vez, una y otra vez, una…y otra vez. Cada día, cuando sale el sol, las elecciones del día anterior son cosa del pasado, es por tanto este el preciso momento de elegir de nuevo.
De empezar de nuevo.
Así, por tanto, cuando la noche queda atrás, y todo cuanto una vez soñaste, pensaste y decidiste ha sido olvidado, deberás sentarte en alguna piedra no demasiado incómoda y repasar todas y cada una de tus elecciones, teniendo mucho cuidado de no olvidar ninguna, no vayas a lamentarlo.
Sin embargo, siempre hay algo que lamentarás.
Por esto, y por otras cosas, esta tierra es conocida por su sobrenombre. Amarga y cruel, obliga cada día a los viajeros a repasar sin dudarlo hasta la aparente necesidad de si desean o no desean respirar, durante cuánto tiempo, y cuantas veces. Aunque el problema de respirar normalmente es el menor de los problemas. No, normalmente no lo es.
Hay mucho que decir de estos parajes donde te encuentras contantemente con lo que es aparentemente innecesario, con lo que es rechazado, lo que es apartado y olvidado. Se podría denominar basurero, pero ¿en qué basurero te encuentras amantes despechados, niños envueltos en la amargura de, no tener siquiera la oportunidad de tomar decisiones, o a un gatito en una caja de zapatos? No recuerdo ninguno ahora mismo, aunque mi imaginación me temo no es lo suficientemente pródiga en bienes de intercambio. Sin embargo, no creo que lo recuerde pues, normalmente este tipo de cosas no suceden en un sitio concreto.
Hay mucho más que decir sobre una tierra en la cual el deseo de transitarla ha de ser tenido en cuenta a cada instante, sin embargo, no todo son aspectos que puedan o quieran alejar al visitante. Tiene sus bondades, y sus puntos de interés. Pues el deseo de olvidar cuanto alguna vez deseamos es; un sencillo instrumento, compás y violín de tañido breve en el cual resuenan los ecos del mundo cada segundo. Es allí hacia donde se dirigen muchas cosas y hacia donde se envían muchas otras, no siendo la misma cosa, ambos conceptos.
Pero si sé una cosa. Es allí, en la tierra baldía y amarga de Isan Reese, donde yo encontré cuanto quiero, deseo y anhelo, pues es allí donde aprendí a apreciar lo que anhelaron todos los seres de este mundo y que tarde o temprano, consciente o inconscientemente, y casi siempre de una manera emparentada por desgracia con la mediocridad, dejaron atrás.
Edanna Dhae a las 3:55 pm
4 Junio, 2009
XVII Noche de Los Cuentos
Otra “Noche de Los Cuentos”.
Un año más. Un cartel más. Con mapa reciclado incluído.
No me faltes.

Fue en el año 2008. Estaba yo allí por esas fechas, entre el Convento de Santo Domingo y el cuadrilátero. Paseaba entre las casas con plantas en los tejados, cuando los vi.
Se habían montado todos en las nubes y se habían escondido. Como ladrones, los dioses llegaron a La Laguna. Se disfrazaron, se mezclaron entre las gentes del pueblo. Estaban ansiosos, necesitados, nerviosos. Querían saber. ¿Por qué ellos allá arriba? ¿Por qué el sol tan cerca? ¿Por qué esa laguna de gente hablando tan lejos de su paraíso? ¿Estaría todo del revés? Entonces, lo vieron. Vieron como a la niña de las trenzas se le escapaba un diamante entre los labios. Y vieron también como a don Gregorio uno de sus cabellos de plata se le iluminaba antes de abrir la boca. Y contemplaron asombrados como María movía unos dedos de oro que tejían la historia más hermosa. Entonces lo supieron. El paraíso se les había escapado de nuevo. Ahí estaba, suelto, libre, en boca de la gente.
Patricia McGill
Narradora uruguaya afincada en España

Edanna Dhae a las 1:14 am
28 Mayo, 2009
Un mapa que respira
Una bahía, dos montañas, dos bahías, un estrecho, dos océanos, tres cordilleras, una cordillera, tres ríos, otro mar, otra bahía, otro río, aquí va el bosque, no… aquí.
Dos bahías, tres montañas, un estrecho, el océano no va aquí. Un par de ríos más, total, ni que le fuera a importar a nadie.
Vaya… ¿Por dónde iba?
Edanna Dhae a las 11:40 pm
12 Mayo, 2009
Troysteatro, dos décadas entre bambalinas
Los orígenes de Troysteatro se remontan a 1981, cuando un grupo de alumnos y profesores de la Universidad de La Laguna, animados por el “bicho” de la escena, decidieron crear una compañía que, desde entonces, ha compaginado la experimentación e investigación desde una perspectiva profesional e independiente.

Ese camino, a caballo entre el amateurismo universitario inicial y el mundo profesional, ha ido creando un bagaje escénico que abarca desde Artaud, la creación colectiva, Lope de Vega, Tirso de Molina, la poesía, Aristófanes, Lorca, la narración oral, Marco Polo, la animación a la lectura, Anchieta, el teatro en la calle, Cervantes, Belbel, Alonso de Santos, el teatro para niños, Viera y Clavijo, el surrealismo, Iriarte, el Siglo de Oro, el realismo, Alicia en el País de las Maravillas… y un sinfín de personas y personajes que han participado durante más de dos décadas en un proyecto teatral y cultural que no olvida sus orígenes y filosofía.
Aspiramos a que aquello que nos ha permitido viajar por el mundo con el teatro como excusa nos siga motivando. Colombia, Cuba, Venezuela, Hungría, Túnez, decenas de pueblos de Canarias, Madrid, Almagro, Cádiz, Getafe o Guadalajara han sido testigos de nuestro trabajo, un recorrido que nos ha aportado, sobre todo, experiencias positivas, públicos diversos y la oportunidad de transmitir nuestra particular visión de las artes escénicas.
Ahora, como entonces, buscamos que la investigación dramática y el teatro realizado con rigor y profesionalidad, con una oferta muy amplia, desde lo teórico a lo práctico, desde la escena a la docencia, formen parte de nuestras señas de identidad. Desde los montajes dramáticos a las sesiones de cuentos o animación a la lectura, todo, siempre al servicio del público al que queremos hacer reír, reflexionar, subvertir o llorar, pero, sobre todo, entretener. Este recorrido, hace de Troysteatro un grupo, una compañía teatral canaria con historia, con la solera de los años, y con la ilusión intacta de subir el telón.
Edanna Dhae a las 10:00 pm
11 Mayo, 2009
Tus dientes de león
Mifune saltó fuera del armario con ese aire indolente que tanto la caracteriza. Envuelta en una nube de perfume de rosas, extrañas hojitas y plumas de diente de león adheridas a los bigotes. Pasó a mi lado sin dirigirme ni siquiera una mirada, perdiéndose escaleras abajo con aire satisfecho.

Mamá ya me ha advertido varias veces que no deje entrar a la gata en la fortaleza donde esconde su ropa. Pero ¿qué puedo hacer yo? Mifune tiene el don de atravesar cualquier resquicio secreto y pasar inadvertida, cruzando siempre por alguna parte donde yo no pueda verla. Lo cierto es que mamá es injusta y mi gata es demasiado lista.
Con curiosidad me subí al taburete para echarle una mirada al interior del ropero. Me encanta meterme en el ropero. Es como si de repente me convirtiera en una valiente exploradora que fuese capaz de adentrarse en lugares inhóspitos, sorteando todos los peligros con agilidad e ingenio, para descubrir la verdad que subyace oculta dentro de todos los armarios del mundo. Este no puede ser menos pues ¿por qué si no mi gata viene y va aquí tantas veces al día, escondiéndose en sus rincones más profundos?
Acaricié con las yemas de mis dedos, los pétalos de rosa que mamá siempre pone en un pequeño cesto cada semana. Al tacto parecen de jabón, tan suaves, que realmente son ellos los que me acarician a mí, al rozarlos de manera tenue. El aroma de las rosas resultaba allí embriagador. No me extraña que se haya convertido en el escondrijo perfecto, lecho personal de una gata tan refinada.
Entonces Mifune volvió advirtiéndome con su pequeño maullido agudo y breve que en aquella casa disponía para siempre de pensión completa y que le dejara paso a sus aposentos.
Ella tiene suerte, yo muchas veces, cuando quiero estar sola en medio de clase, meto la cabeza dentro de la cartera de los libros. Dentro de la cartera, solo se escuchan murmullos, amortiguándose el mundo a mí alrededor. Entonces es cuando me inunda una extraña paz, como si me hubiese retirado a lo más profundo de un jardín, y me hubiera quedado completamente sola. Por desgracia el retiro dura poco. Siempre hay algún listo que se ríe de mí y me descubren demasiado pronto.
Pero allí, en aquel armario cuando me escondo puedo estar tranquila. El ropero es perfecto. Si me escondo bien, pueden pasar horas antes de que alguien me descubra. Cuando me deslizo dentro del armario con Mifune, no sé por qué extraña razón siempre me quedo dormida. Dentro me envuelve una calidez inusual y además, lo más extraño de todo es que ocasionalmente, cuando estoy allí dentro, me parece escuchar el siseo de la hierba mecida por la brisa. Al despertar, casi siempre mi gata ya se ha ido a alguna parte, dejándome a mí cargar con todas las culpas.
Así que decidí desvelar algunos misterios. He recogido provisiones en la cocina, unas diez galletas bastarían, y tomé prestada la linterna del cajón del recibidor. Fuimos al armario y nos instalamos Mifune y yo, sobre las sábanas de franela una vez más, emplazando de nuevo nuestro campamento. En la penumbra de nuestra guarida noto ese aroma que me adormece, y pronto escucho de nuevo, aquel leve sonido que parece que venga traído por una brisa muy lejana, desde alguna parte.
La gata se apropió del cesto de los pétalos, envolviéndose en ellos tras seis o siete vueltas, logrando que se adaptasen perfectamente a los contornos de su cuerpo. Aunque algo molesta al principio por mi presencia en su santuario, parece que comenzó a tolerarme mejor, después de que me pusiera la linterna bajo la barbilla y comenzara a hacerle muecas desagradables, sacándole además la lengua. Prefiere los pétalos y el canasto a mi repertorio de gestos, eso está claro.
Intenté por todos los medios permanecer despierta, y aunque al principio lo conseguí durante un buen rato, contemplando los brillantes reflejos de la luz sobre el pelo negro de Mifune. Gradualmente, junto al brillo menguante de la linterna, me fui adormilando tomada de la mano por nuestro minúsculo atardecer, en silencio, en nuestro crepúsculo personal hacia la oscuridad, para finalmente quedarnos las dos completamente dormidas en el interior de aquel ropero, único en el mundo.
Una fragancia inexplicable me envolvió entonces, pues todavía la recuerdo muy bien. Unos cuerpos tibios retozaban no muy lejos de mí. Aromas que no puedo ni quiero olvidar, flotaban y me envolvían entre alegrías. El deleite de la hierbabuena, la menta y la manzanilla donde flotaba una luz radiante, jugando entre un campo de lilas y bermellón. Más, una algarabía que no consigo explicar. ¡Qué sueño tan dulce! La pared del fondo del ropero parecía resplandecer mientras una luz bañaba nuestro escondrijo.
Allí a diez pasos, Mifune retozaba feliz junto a otros muchos gatos venidos de lugares distantes, de tierras lejanas, que jugaban bajo un sol cálido y amarillo a perseguir los dientes de león entre los tallos de hierba. Pero había más pues, a lo lejos se divisaba un enorme prado y árboles como telón de fondo, hasta perderse en las verdes distancias de un pedazo de mundo que, apenas comenzaba a dibujarse a partir del fondo de aquel armario.
Recuerdo que llamé a Mifune en voz baja, temerosa de molestar a los habitantes de aquel prado de juegos. Ella me miró y se aproximó a mí, ronroneando con un trotecillo alegre. Cuando atravesó aquella extraña pared del fondo del ropero, de repente la vi rodeada de un leve chisporroteo dorado, que duró un leve instante. Llegó a mí para finalmente acurrucarse en mi regazo, exhausta, envolviéndome con la fragancia que se había traído de aquel jardín de recreos tan especial.
No recuerdo más, me despertó mamá muy enfadada. Al parecer había estado llamándome desde hacía un buen rato sin obtener respuesta. No estaba nada contenta no, por haberme escondido en el ropero con la gata y haberme dormido dentro. Nada contenta por haberla tenido buscándome durante tanto tiempo sin dar señales de vida. Pero lo que de verdad no le hizo ninguna gracia fue que nos hubiésemos metido la gata y yo en el ropero estando tan sucias, pues estábamos llenas de trocitos de flores, hojas y dientes de león y lo peor, es que no tenía ni idea, de dónde habían salido.
Para Bibi y Gabi
Edanna Dhae a las 12:10 am
1 Mayo, 2009
De las lunas y el sol
Del sol y su estela
Un sol llameante surge cada mañana por el borde Oriental del mundo. Traza su camino dejando tras de sí una estela clara en el firmamento. Una estela si. Una estela de unos quince grados de arco acompaña al sol en su viaje a través de los cielos. Una huella diáfana a la luz del día que se puede avistar con claridad.
Dicen muchos sabios y los que ocultan sus miedos al mundo arropados en viejos legajos, libros y pergaminos, que el sol sobre la Tierra de Dyss es un colosal cometa muy cercano. Una cola inmensa y clara tras una gran bola de fuego, que gira y gira alrededor del mundo. Pero ¿qué sabrán ellos?
Todos saben que el sol de Dyss es su guardián, y su estela es el rastro que deja su manto tras de sí. Tan radiante resulta que las estrellas huyen al verlo. En cualquier caso, el nombre de ese rastro, estela o manto es denominado: El Jareth.
El Jareth es la larga estela que deja el sol, el manto que cubre al mundo en las horas diurnas y que muchos otros creen que es el mismísimo firmamento en llamas, arrasado por el transcurrir del sol por sus senderos, allá en lo alto. Y se dice con razón ya que ciertamente, esta estela parece haber prendido los tejidos que forman la bóveda de los cielos. Un infierno en llamas que marca el camino del sol en su recorrido, trazando su huella.
Cuando el mismo sol se asoma y se esconde por el horizonte, es el Jareth el primero en avistarse, y el último en desaparecer, dando lugar a una de las más hermosas visiones; la alborada y el crepúsculo causada por el Jareth, y que generan un arcoíris de tonos iridiscentes, platinos argénteos, oros refulgentes en la misericordia de los naranjas, los rojos y los lilas más bellos del firmamento.
Poetas y escritores, músicos y filósofos, han llenado torres de piedra con amables pliegos repletos de palabras poéticas hacia estas visiones sobrecogedoras. Pero el mayor poema es contemplarlo en sí mismo, aunque las canciones sean buenas compañeras para tales espectáculos.
El poder del sol, con su fiel compañero, su manto El Jareth, es venerado por igual en la práctica totalidad de Las Tierras de Dyss, con muy pocas y vergonzosas excepciones. Su poder es patente, su presencia indiscutible. El sol y su manto, el Guardián y el Jareth; son poderes presentes en Dyss, y velan, por la tierra, por sus cauces y por los que le dedican algún pensamiento al salir más allá de los confines del mundo, cada mañana.
Pero el que el sol salga cada mañana, no tiene siempre por qué ser verdad.
En efecto, un día del año, justamente el día central del calendario. El sol no sale, sumiendo al mundo en tinieblas. Se le denomina a ese día: el Día del Luto. Y es el precio que pagan los habitantes a Dyss por todas las ofensas recibidas. Un justo castigo, pues ese día resulta en muchas regiones una jornada angustiosa y terrible, y en otros, ese día se convierte en una auténtica pesadilla.
La ausencia del día, ocasiona que todo aquello que ama, venera o se esconde en la oscuridad se aventure más allá de donde normalmente puede merodear. La prudencia y las desgracias de un día en tinieblas hacen que lo más aconsejable sea atrancar bien puertas y ventanas, hasta que el manto del sol, El Jareth anuncie la llegada de un nuevo día en el cual el guardián, reanude una vez más su marcha diurna.
De las lunas y sus mareas
En las largas noches, especialmente en los años de invierno y otoño. La vida se hace más llevadera o más inquietante gracias a la presencia de las lunas de Dyss. Estas son: La Luna de Trigo y la Luna Doliente, como se las denomina en la mayor parte de los territorios.
La luna de plata o “La Luna de Trigo”, a la que también se la llama “la rubia” o “la alegre”, surge cada noche creciendo o menguando y es la causante de las “mareas menores”. Tiene una fase de veintisiete días o “versos”, es decir; un mes completo o “estrofa”. A la luna de plata también se la conoce como “La soñadora” o más cariñosamente “Irina”.
Su tamaño aparente equivale a nuestra “luna de verano” de algunas regiones. “La luna de trigo arroja una luz plateada y fría que ilumina con bastante acierto las tinieblas de la noche, y ayuda a no perderse en las largas horas de madrugada. Su luz tiene propiedades curativas y es dispensadora de fertilidad. “La luna de trigo” es venerada por igual en muchas regiones, siendo amada por la mayor parte de los habitantes, estando presente muchas veces en poemas y canciones.
Su rostro cuando está llena presenta una serie de dibujos, como “el ratón” o “el conejo” pero el dibujo más característico que se divisa sobre su faz es la imagen de “el ciervo”, símbolo de los guías en Las Tierras de Dyss.
La segunda luna, la luna roja (o luna de cebada) también conocida como “La Luna Doliente” tiene una aparición más caótica y su presencia es siempre inquietante en el firmamento. Los dibujos de su rostro son adustos, surcados de cicatrices extrañas, aunque es reconocible la forma conocida como “la esfinge” sobre su faz. La luna doliente es de proporciones enormes, resultando su tamaño aparente colosal, y ocupando buena parte de la bóveda celeste. Cuando está llena, cosa que solo sucede una vez al año, su visión es un espectáculo sobrecogedor, resultando inmensa en aspecto y extensión.
Su luz rojiza y brumosa se adentra en los rincones más resguardados, iluminando a veces lugares remotos en los cuales ninguna luz podría filtrarse, y se difunde con una facilidad que aparenta ser una luz subrayada por la magia. Así pues, su luz tiene propiedades arcanas, siendo indispensable en multitud de procesos arcanos y mágicos, y resultando un componente más de las artes mágicas del mundo.
Constituye su fase una estación completa, es decir; “una canción”, que en Dyss corresponde a un año (en Dyss las estaciones se suceden por años consecutivamente). La luna roja tiene un efecto directo sobre las estaciones, gobernándolas. También afecta directamente al comportamiento del clima, y es la causante directa de las “mareas mayores” de las cuales ya hablo en otro apartado, pero que como se puede presuponer consisten en mareas de proporciones gigantescas, provocando que las aguas se retiren miles de millas. Descubriendo así territorios que bien pudieran ser naciones enteras o bien cubriendo de la misma forma una vasta extensión de territorio de muchos miles de millas cuadradas de extensión. Por eso se dice que: “si los pies bien secos quieres mantener, al rostro de la doliente deberás temer…”
Las lunas, tanto Luna de Trigo como Luna Doliente a veces presentan ausencias, desapareciendo de forma enigmática e inexplicable. Raras veces eso si, pero esporádicamente desaparecen de los cielos, dejando a la mayoría de los habitantes de Dyss sumidos en el temor y la consternación. Estas “ausencias” son más frecuentes en la Luna Doliente.
Edanna Dhae a las 1:46 pm
29 Abril, 2009
Tenemos hambre
Y tanto…
La primavera siempre me trae trabajo, lo que no necesariamente significa que me los paguen.
Pero bueno…Nunca mejor dicho, “por amor al arte”.

Edanna Dhae a las 6:31 pm
9 Abril, 2009
Ray Caesar: Surrealismo mitopoético
Surrealismo y mitopoesía.
La luz, el color y la fuerza de la atmósfera.




Edanna Dhae a las 8:50 pm
3 Abril, 2009
Las canciones que no te canto
Ánimo Abraham. Que necesitamos que nos invites a marisco.
http://www.enconstruccion.tv/index.php?options=com_videos&record=2847

Edanna Dhae a las 9:03 pm


















