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Tag: leyendas

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El desafío de los 30 días. Preguntas 15 a 22

Vuelvo a la carga con el desafío de los 30 días tratando de ponerme al día tras otros de responsabilidades y salud algo delicada. El Desafío se va poniendo cada vez más difícil, como debe ser creo yo, revelando su naturaleza de Cadáver exquisito —o casi— por lo que desde aquí felicito a Kano. Así pues, vamos allá.

desafío 30 días

Pregunta 15: ¿Qué canción se escucharía en Highdell, y por qué?

En Highdell es posible escuchar una hermosa canción en ocasiones, salvo que se trata de algo que todos desean evitar. Este detalle, que sólo se cuenta a los forasteros entre murmullos si se lo han ganado invitando a unas jarras de vino, se ha convertido ya en un elemento muy característico en la vida de esta pequeña ciudad. Pero, ¿cómo es posible algo así?

Según cuentan, algunas veces, no siempre, cuando en una noche oscura se produce un asesinato a sangre fría en los callejones, es muy posible que las piedras que cubren el pavimento en las cercanías se separen levemente dejando escapar una luz verdosa. Acto seguido una tonada inunda las calles entre una niebla de origen sobrenatural que emana del suelo. La música, interpretada por una voz de mujer muy bien templada, es capaz de atravesar el muro más grueso y la piedra más dura, por lo que es imposible huir de ella. A este portento lo llaman la canción de La dama de Levante y su origen es un misterio que ya nadie recuerda; aunque dicen que en la calle de los tejedores un anciano puede contar aún la historia a quien de verdad lo merezca.

La canción arrastra al culpable a la locura, provocando que corra con toda la fuerza de la que es capaz en alguna dirección al azar pero ya despojado de su razón, que habrá sido devorada por sus efectos; resultando fortalecida ésta a su vez en amplitud y en pureza sus tonalidades.

Si por alguna razón el autor de la fechoría logra alcanzar la puerta sur de la ciudad se libra del influjo de esta magia portentosa, aunque no sin condiciones. Los pocos que se libraron cayeron en el error de creer haber salido indemnes de los efectos, llegando a jactarse de ello, sólo para descubrir cuando ya era demasiado tarde que lo único que habían ganado había sido una pequeña prórroga. A su debido tiempo se debe pagar, siempre cuando uno menos se lo espera.

 

Pregunta 16: Hazte un avatar para jugar en Highdell, y cuéntanos como es.

Pandora es una guerrera de fortuna algo impetuosa pero dotada de un gran corazón, algo que procura disimular. De cabello negro, peinado con rastas muy largas, nariz pequeña respingona y unos ojos grises en un rostro salpicado de pecas, es algo baja para la actividad que ha elegido. Un detalle al que le procura sacar partido poniendo un gran esfuerzo en obtener el control de mente y cuerpo mediante un entrenamiento diario y riguroso.

Aunque dotada de una técnica excelente en las armas, su ineptitud a la hora de soltar una mentira que resulte creíble la ha metido en más líos de los que recuerda. Eso sin contar que toparse con un abuso de poder la saca de sus casillas, provocándole una furia descontrolada que termina casi siempre con algunos huesos rotos y unas pocas narices aplastadas.

De familia rica y no con pocos títulos precisamente, una noche huyó de lo que para ella no eran más que unos barrotes de oro forrados de seda. Sus parientes, no sin razón, no cesan de enviar cazarrecompensas con la intención de llevarla de vuelta a su habitación atada de pies y manos a ser posible, donde deberá atender con sus obligaciones maritales de una vez lo quiera o no. Siempre eso sí en nombre del bien familiar.

 

Pregunta 17: En la pregunta anterior definiste al avatar que serías si fueses un personaje de Highdell. ¿Quién sería tu némesis? ¿Por qué?

El Carnicero de Jahasta, un temido mercenario cazarrecompensas, se ha convertido los dos últimos años en la pesadilla de la guerrera. Como un sabueso la ha perseguido, incansable, logrando siempre encontrarla en el momento más inoportuno. Esta figura, de aspecto tosco y abultado semblante, deja un rastro de mutilaciones y cadáveres innecesarios allí por donde pasa, no dudando en hacer lo que sea necesario con tal de conseguir sus fines.

Y es que es mucho lo que está en juego pues aunque ha sido contratado con el fin de llevarla de vuelta con su familia, su verdadero mecenas le ha encomendado la misión de arrancarle el corazón y llevárselo metido en un frasco. Esta misteriosa figura, capaz de jugar con oscuros poderes y de vislumbrar el futuro, sabe que la chica es dueña de un destino crucial que si se cumple suponen para él la condenación y el destierro. No dudará por lo tanto en poner todos los medios que sean necesarios hasta que tenga, literalmente, su corazón en el puño.

 

Pregunta 18: Casi todos los aventureros tienen a alguien que le cubre las espaldas en los momentos de dificultad, en el que se apoyan y al que le ofrecen su apoyo y su amistad. ¿Quién es? ¿Por qué?

Durante sus aventuras, Pandora se encontró un buen día con Marlin en el barro de los caminos, un varón de la especie de los hombres-ciervo que al contrario que ella ha resultado ser pero que muy hablador. Aunque con muchos recelos al principio más por prejuicios que otra cosa, el noble corazón de su mitad humana junto con la templanza y gallardía de ciervo de su otra mitad han logrado que se gane toda la admiración y el respeto de la guerrera.

Marlin es abierto y espontáneo, lo que contrasta con el talante taciturno de la chica. Siempre tiene un comentario oportuno o una salida ingeniosa. Regateando no hay otro igual, una habilidad que ha cultivado gracias a sus experiencias en el pasado como comerciante. La criatura no duda en hacer bromas a costa de la chica, que posee muy pocas habilidades sociales, aunque sin llegar nunca a herirla. Y es que Marlin posee un nivel de empatía sin igual, algo muy característico de su raza, que le permite conectar con cualquier criatura a un nivel muy difícil de entender para los humanos.

Con su largo bastón es rápido como el relámpago, siendo capaz de alcanzar a sus enemigos a diestra y siniestra, que suelen terminar en el suelo antes de que ni siquiera se den cuenta de lo que ha pasado. Aquellos que logran evadir sus mandobles terminan magullados gracias a su cornamenta, que exhibe con orgullo como cualquier otro varón de su especie.

La realidad es que Marlin se trata de una criatura pacífica y muy espiritual, habiendo decidido no hace mucho dedicar sus esfuerzos en traer alivio y curación a todos aquellos que lo necesiten.

 

Pregunta 19: Si tuvieras que definir una característica especial de una raza de fantasía que pertenezca a la ambientación de Highdell… ¿cuál sería?

La raza a la que pertenece Marlin, los hombres ciervo, tienen el aspecto de cuadrúpedos con cabeza, brazos y torso humanos. Todo ello con los rasgos característicos de la parte animal. Una variante de los Centauros, pero con el componente de los ciervos en este caso.

Su principal característica es que muestran un nivel de conexión con el mundo muy difícil de igualar por las demás especies. Esto les permite conectar a su vez con otras criaturas, resultando para ellos muy fácil desarrollar sus habilidades de curación. Más allá de esto son capaces de conectar de tal modo con el mundo que no les es difícil mantener el diálogo, no sólo con los seres vivos, sino además con todos los elementos en apariencia inertes que nos rodean como la roca, el río e incluso el camino por el que transiten en algún momento.

Tal habilidad es muy apreciada por lo que la visita de un miembro de su especie que traiga consigo sus remedios y pócimas es siempre muy bien recibida, pagándose como se merece siempre dentro de las posibilidades de cada uno.

 

Pregunta 20: Teniendo en cuenta los locales que se publicaron en la pregunta 2, elige uno a tu elección y escribe una idea de aventura que relacione tu local con cualquier otro local de los creados.

En la ciudad vive un niño dotado de un talento muy especial, pero como suele ocurrir con estas cosas nadie lo sabe... aún. En El hogar de huérfanos de guardas de caravana Mathias Germon (enlace a la web original) hay un niño muy parecido a cualquier otro, aunque con una característica no poco frecuente por desgracia, y es que el pobre es incapaz de pronunciar una sola palabra. Las duras condiciones de su vida en la calle y la desnutrición ocasionan que aparezcan muchos niños con este y otros muchos problemas.

Dorien, pues así lo llaman, apenas ha cumplido los 8 años y ya demuestra tener una aguda inteligencia. Pocos detalles le pasan desapercibidos, no obstante, su silencio no ha sido un obstáculo para su desarrollo.

Pero su verdadero talento, el que de verdad lo hace ser especial entre todas las criaturas especiales de este mundo, es que es el único capaz de comprender el lenguaje de los rostros de La casa de las mil ventanas. Uno indescifrable e invisible para todos los demás que sólo sus ojos pueden percibir. Mediante su lectura quizás Dorien no sólo sea capaz de encontrar el enigma que abre el acceso al misterioso edificio, sino que con el guía adecuado es posible que logre poner incluso a los rostros tallados en los muros a su servicio.

A pesar de que algo así pueda parecer imposible tal poder no ha pasado desapercibido. Los adoradores de uno de los grandes poderes del mundo han descubierto este secreto gracias al don de la visión de su hierofante más poderoso. Ahora, un grupo de ellos se prepara para dirigirse a la pequeña ciudad en busca del niño que, sin saberlo, tiene entre sus manos la llave de un gran poder. Uno capaz de traer la ruina a este mundo.

 

Pregunta 21: Siendo como eres un creador de dioses… relaciona tu dios con alguno de los otros dioses creados en la pregunta 4 de este mismo desafío.

Al dios de las pequeñas cosas poco le importan los deseos y las ambiciones desmedidas, que considera mundanos y empujan a las criaturas a su autodestrucción. Defiende en cambio las cosas sencillas de la vida cotidiana, curiosa ironía pues son estas precisamente las que se consideran mundanas para la mayoría. Así pues, Everture (enlace a la web original) es sin duda la figura antagónica que se opone a todo lo que defiende Tarannes. Y es que Everture es capaz con un gesto de trastornar todas las enseñanzas de Tarannes, arrastrando a los mortales a deleitarse en su propia frivolidad.

Enemigos encarnizados, el pequeño dios de la salamanquesa culpa a Everture de haber traído la guerra al mundo de los sueños, donde tantos mortales sucumbieron a sus propias pesadillas. Everture, hastiada, ha hecho un pacto con otros dos poderes menores para terminar de una vez por todas con el que considera su peor enemigo, sin ser consiente tanto el uno como el otro que en algún momento del inevitable enfrentamiento que está por llegar ambos puede que descubran que lo que hasta el momento han considerado una rivalidad sin solución sea en su lugar una atracción que ninguno se ha atrevido a aceptar.

 

Pregunta 22: Las entidades no solo se ven influenciadas entre los propios dioses, sino que además, tienen bastante influencia con el mundo que les rodea, y en concreto, con los mortales que habitan en dicho mundo. Describe una idea de aventura con dos entidades distintas de las descritas en el capítulo 4.

Las hijas de Oobek (enlace a la web original), el dios de las cumbres salvajes, están aterradas. Su dios ha caído en un letargo víctima de un poder desconocido que parece haberlo superado. Plantas y flores se marchitan entre los peñascos y una niebla eterna ha cubierto las montañas del mundo, depositándose como una mortaja que todo lo tiñe de oscuridad. Ya no se escucha ni su risa ni su canto y por ello caen enfermos los animales, trayendo la desesperación a quienes los cuidan y protegen.

Y es que el señor de las cumbres no holladas ha sido víctima de un engaño. Yoraj, el dios sordo de la Ignorancia (enlace a la web original) y El Gorocha, el engendrador de monstruos (enlace a la web original), han hecho un pacto para juntos terminar de una vez con quien se opone al establecimiento de sus deseos. Yoraj no obstante desconfía de la bulbosa monstruosidad por lo que ya ha dado instrucciones precisas a sus seguidores para actuar en el momento preciso. Mientras El Gorocha ha dispuesto exactamente lo mismo a los suyos. Y entretanto, ambos se dan palmaditas en la espalda mutuamente.

Dos hijas de Oobek con la apariencia de pastorcillas han llegado en secreto a Highdell. Su misión es encontrar a un valiente aventurero que sea capaz de despertar a Oobek, el por siempre hermoso, de la maldición que lo mantiene en su forzoso letargo. Si quiere tener éxito, el afortunado debe llevar una jarra llena de agua perfumada de rosas que, tras ser bendecida en el templo de la ciudad, transporte en su mano —sin derramar una sola gota— hasta la montaña más alta. En la cumbre, y justo antes de que asome el primer rayo de sol, deberá arrojar su contenido en el estanque Punta del Cielo, donde aún nadan las almas de los primeros mortales que nacieron en el mundo. Solo así, y si el destino del mundo lo quiere, podrá despertar Oobek de su sueño mágico.

Pero por desgracia los esbirros y seguidores tanto de Yoraj como de El Gorocha harán lo imposible por evitarlo, por lo que un viaje de peregrinación como este, que ya de por sí supone todo un desafío, puede convertirse por su culpa en todo un viaje que conduzca a los infiernos.

Edanna
20 de noviembre de 2015

Edanna, sello personal

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El desafío de los 30 días. Pregunta 6

Pregunta 6: No existe zona habitada, incluso en la actualidad, donde no existan leyendas, cuentos para asustar a los niños o historias de magia maravillosas que nos hacen sentir escalofríos. Highdell no es distinto. Seguro que conoces alguna de sus leyendas. Algo que se susurra tras las puertas, mientras sus narradores y sus oyentes se santiguan a sus dioses. Cuéntanosla.

desafío 30 días

Muchos lugares tienen sus leyendas. Ya sean historias alegres o tristes todas hablan del pasado, de la gente que vive en la región, de las cosas con las que sueña y de lo que sienten. Existe una leyenda en Highdell que se cuenta tan a menudo que es muy raro encontrar a alguien que no la conozca. Esta es la extraña historia de cuando en Highdell comenzó a llover hacia arriba.

Según dicen, un día normal, uno cualquiera como todos los demás, todo se puso patas arriba. Hay quien afirma que comenzó muy temprano —poco antes de salir el sol— con el extraño comportamiento de los animales que de repente dejaron de hacer lo que hacen —esto es mascar hierba, perseguirse el uno al otro o revolcarse en el corral por ejemplo— para plantarse muy quietos sobre sus patas y dedicarse a mirar fijamente a sus dueños. Pero aquellas no eran las miradas corrientes de cabras, ovejas, gansos, cerdos y vacas, que son así como que estoy pero no estoy, todo a la vez. Aquellas eran miradas flemáticas, como la de los consejeros en el senado esperando que hable este o aquel. Expectantes y listos para poder atacar y comenzar la discusión de la jornada... Así pues, todo bicho viviente de corral parecía cuchichear con su vecino, así por lo bajo, como cuando una se pone a criticar a aquella que pasa tan fresca con el cántaro a pesar de que todas sabemos que es una sinvergüenza, una fresca y una robamaridos.

Y no se tardó mucho en saber que algo extraño estaba pasando pues los más madrugadores, que ya andaban en la labor de ordeñar a las cabras, tras probar la leche fresca no pudieron más que escupirla proyectándola en una bonita nube multicolor al advertir que estaba tan agria como el vinagre. Hay quien también afirma que algunos de los faroles de la calle, con sus llamas aún encendidas en sus copas, se doblaban torciendo sus tallos dulcemente, como el cuello de un flamenco, hasta alcanzar el suelo para poder beber así de los charcos en la madrugada. Lo que la historia de las farolas se atribuye a la borracha de Edith, la mujer del más vago del pueblo, que entre col y col, lechuga y desplumar alguna gallina para el guiso, no duda en jalarse media botella de licor de hierbas que hace ella misma en el alambique, por lo que lo de las farolas aún es tema de discusión acalorada.

Pero el suceso más curioso, y por el que mejor se recuerda aquel día, es que según dicen a media mañana comenzó a caer un chaparrón; algo muy extraño porque el cielo estaba más despejado que la cáscara de un huevo. Las gotitas caían lentas, como dudando del cometido de su misión, hasta justo poco antes de alcanzar el suelo, momento en el que ni cortas ni perezosas se daban la vuelta para volver hacia arriba, regresando por donde habían venido. Tal fue así que allá en las alturas se comenzaron a formar densos nubarrones que al poco y cargados hasta los topes se marcharon llevándose consigo la furia de la naturaleza a otra parte. El caso es que jamás se vio en la zona, y dudo de que vuelva a verse, gotas de lluvia más orgullosas que las de aquel día.

Algunos, muy asustados por tan extraños acontecimientos y con razón, se alcanzaron corriendo hasta el castillo cercano con la esperanza de que la guardia pusiese algo de orden en aquel día de locos. Pero los soldados, que la pasada noche habían tenido timba de cartas, andaban aquejados de fuertes dolores de cabeza por lo que exigían una baja de sol a sol. Con mil excusas preguntaron que cual era el problema exactamente, que si más pelos y señales y que si se estaban seguros de esto, de aquello y de lo de más allá, porque "pa ir pa ná" pues como que no. Total, que aquel día en el castillo todos libraron, el duque se lo pasó durmiendo el día entero y yo diría que lo que pasó más bien es que por decisión previa habían decidido entre todos librarse de cargar con el muerto.

Y tanto que se libraron porque ya pasado el mediodía al fin pareció que los animales terminaron de decidirse, dejaron de mirarse unos a otros y se lanzaron contra la gente regalando picotazos las gallinas, topetazos las cabras, mordiscos los cochinitos y unas embestidas de campeonato las vacas, que aún con su mirada apacible tenían más que ganar debido a su tamaño. Todos a una, a diestra y siniestra, sin preferencia por jóvenes o viejos, edades o posición social, un grado más arriba o abajo; pero respetando eso sí a los niños, que a esos ni tocarlos. Total, que el que menos terminó empotrado en la puerta del granero, dentro o fuera de su casa cruzando a través de la ventana o bien rebañado en el fango del corral. Lo único que compartían es que todos se quedaron con el trasero como la grana, todos sin excepción.

Y qué pudo generar tan extraños acontecimientos aún es asunto de debate. Pero tantas y tan desafortunadas desdichas no son sin duda un negocio de la casualidad. Todos estos hechos, asombrosos sin duda, eran símbolos inequívocos de que por los andurriales rondaba alguna bruja que sin tener un pelo de tonta había lanzado una maldición sobre el pueblo. Y es que, si en algo tienes en consideración mis palabras, pocos días antes me enteré de la llegada a la zona de una de esas ancianas itinerantes. Una de esas que van de pueblo en pueblo vendiendo remedios y pócimas tratando de ganarse la vida y llevando sus conocimientos de sanación a las gentes sin atender a clase o condición. Un ya cada vez más raro miembro de la antigua religión que aún sobrevive como puede.

Lo sé porque yo misma le compré un remedio para el dolor de muelas del inútil de mi marido —que a pesar de todo me lo agradeció el muy patán—. Y no oculto mi simpatía por esos viajeros entregados a su causa que no desean más pago por sus servicios que un agradecimiento sincero, pues tal cosa es precepto de sus creencias. Pero no todos en el pueblo fueron tan amables como yo y por desgracia al poco me enteré en el lavadero por las mozas que algunos, a ella y al pequeño ayudante que la acompañaba, los habían echado jaleados con improperios y bostas de vaca, siempre tan efectivas. Por lo que sentí gran rabia y vergüenza por los míos y por su ignorancia, mal rayo les parta el corazón a esa panda de animales. Por lo que un topetazo de cabra en las nalgas, en mi opinión, es indemnización insuficiente para aprender a respetar a quien sólo desea tu bien sin esperar gloria o fama alguna por su labor.

Si el pueblo aprendió la lección aquel día como corresponde aún no lo sé, pero alegando en el lavadero todas las mozas aún hoy coincidimos en que, al menos en los últimos tiempos, siempre que algún viajero da con sus huesos en el pueblo trayendo algo de utilidad ahora siempre se le trata con respeto, no se le exige más que lo justo en la fonda y aún muchos con la mirada gacha —y la mano protegiendo sus partes por si acaso—, se acerca con timidez pero interesado de verdad en echarle un vistazo a sus mercancías.


Edanna
6 de noviembre de 2015

Edanna, sello personal

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