Dyss, sello general

Tratar de definir a Stiabhan supone todo un desafío puesto que el Centinela de las pequeñas cosas es poseedor de tantos rostros como de actitudes ante la vida, mostrando conductas muy diferentes ―en ocasiones completamente opuestas― hacia los numerosos aspectos que determinan la existencia. De todos los Centinelas es el que más variaciones sufre en cuanto a las motivaciones que guían su conducta, lo que le conduce a embarcarse en tareas cuyos objetivos pueden resultar de lo más dispares. Por si fuera poco, y no está de más el saberlo, de todos los Poderes Nómadas es el dueño del temperamento más impredecible.

Stiabhan "La liebre bajo la luna"En el momento de estudiar a Uro ya aprendimos que su comportamiento sigue un patrón caótico, aunque éste no sea nada comparado con el de Túgal, como veremos más adelante. Sin embargo, ambos deben su forma de actuar a una naturaleza que, si bien en el primero se halla cimentada en base a sus propios conflictos internos, en el segundo es debido al mismo concepto primario del que se compone su esencia, constituyéndose como el reflejo o la imagen de una sola idea, esto es, del terror atávico que poseen las criaturas hacia los océanos. Por ello podemos decir que ambos son bastante previsibles.

Stiabhan, en cambio, está sujeto a sus propios cambios por convicción, habiendo elegido el concepto de variabilidad como una forma de pensar y de actuar. Este sentido que lo define está pues presente en su naturaleza por su propia voluntad.

Para Stiabhan la existencia, y por extensión la vida, es un cambio constante. Nada jamás es lo que parece, estando todo siempre oculto tras el velo de nuestras propias percepciones; por lo tanto, no hay más verdad que la que cada uno posee para sí mismo. Para él, la existencia no es más que la transformación continua de una ilusión. Eso no impide que tengamos que proteger y cuidar los elementos que constituyen nuestra realidad, aunque esto pueda mostrarse bajo diferentes matices y sea, en muchas ocasiones, una activa fuente de conflicto, ya que es terreno fértil para que surjan numerosas contradicciones.

Pero no hay que confundir el término “cambio” con el de “caos” ya que ambos conceptos suelen ser malinterpretados con muchísima frecuencia. El cambio en sí mismo constituye un proceso que, mostrando un comportamiento cíclico, busca mantener una estructura ordenada aunque muy compleja. Esto quiere decir que existe una tendencia natural del cosmos a querer ordenar el caos a través de cambios que se suceden de forma continua, y que esa búsqueda del orden muestra un comportamiento cíclico. El caos puro es, sin embargo, desorden sin motivo, destrucción y olvido. Bajo esta filosofía, Dyss es uno de los resultados ―puede que un objetivo final― de todo ese esfuerzo del cosmos por querer crear estructuras hipercomplejas, configuraciones ordenadas de la materia que cambian sin cesar describiendo bucles cíclicos.

En este sentido, Stiabhan comparte una filosofía muy similar a la de Curadhan, siendo también muy consciente de su propio papel como guía en un mundo de ilusiones, ya que ambos han asumido ese aspecto cíclico de la naturaleza como la base sobre la cual se fundamenta todo su pensamiento. La diferencia es que para Stiabhan el resultado de todo cuanto percibimos al final no es más que un espejismo, pues no existe la verdad en ninguna parte ni una realidad absoluta, nunca. Ni siquiera existe un conjunto o árbol de realidades que podamos considerar fijos, ya que todo está determinado en base a una interpretación que hacemos de cuanto nos revelan nuestros sentidos. 

En honor a este concepto, Stiabhan ha decidido ser una criatura siempre cambiante que, en la forma de una representación viva de los ciclos que sigue el multiverso, le ofrece al mundo un reflejo de ello como una muestra de su intención por querer sostener todo ese ciclo inmutable, aunque esto suponga cuestionar ciertos principios éticos, enfrentándose muchas veces a dilemas de muy difícil respuesta.

Se le suele representar bajo la figura de una liebre blanca que, por lo común, se halla corriendo bajo la luna; un símbolo de la fortuna que a través de su color trata de expresar la pureza de un mundo libre de ataduras, sin ideas que estén orientadas hacia ninguna verdad inmutable; toda una declaración de libertad y de principios. Huelga decir que Stiabhan no conoce otra entidad a la cual sienta deberle ningún respeto que no sea a la propia Dyss.

Pero el símbolo más común, y por el que es mucho mejor conocido, es el de las tres liebres corriendo juntas que completan el interior de una rueda. Cada una de ellas comparte la imagen de una de las orejas de sus compañeras, por lo que siempre vemos sólo tres de ellas formando un triángulo. Una clara alusión a su naturaleza dual, a las tres esquinas del multiverso y a que…, nunca nada es lo que parece. Un símbolo que expresa la importancia de la naturaleza cíclica de la que ya he hablado, y que se halla tan presente en todos los aspectos de nuestra existencia.

Debido a la imagen simbólica por la que resulta tan familiar, en el Norte se le venera bajo el nombre de “La Liebre”, apelativo por el que es conocido también en todas las tierras del Oeste. Precisamente allí, es también denominado “El Comediante”, que con sus muchas habilidades cuenta los hechos de la historia, logrando que éstas lleguen antes al corazón que a nuestros ojos y oídos. En otros lugares, especialmente en el Este y en el Sur, es también llamado Anansi “El Embaucador”, que a través de su astucia y de sus muchos trucos, logra siempre salirse con la suya. En muchas de estas regiones es representado bajo la figura de una araña común, tan presente en nuestros hogares, símbolo de suerte y de prosperidad. Entre las gentes del Viejo Pueblo es más conocido como Sîlas “el Farsante” al que, con una clara intención de sarcasmo, se le denomina también: “El amigo fiel”.

La liebre bajo la lunaEn algunas ocasiones es confundido con la entidad de Curadhan ya que, como hemos visto, ambos comparten una serie de atributos relacionados con la naturaleza cíclica de la existencia, aunque cada uno lo haga bajo su propio punto de vista. A su vez, de forma esporádica, ambos son confundidos en ocasiones con la imagen del Hombre Verde, un ser que, sin formar parte del grupo de los Centinelas, se trata de una entidad muy poderosa que existe en Dyss, siendo un espíritu que habla por la propia naturaleza. Con frecuencia, éste trabaja en perfecta armonía junto a Curadhan “El Ciervo de Cullegh”.

Pero lo más interesante acerca de Stiabhan es que se trata de una entidad dual al ser el único de los Centinelas que existe bajo dos formas al mismo tiempo, siendo cada una de ellas única e independiente. Esto no tiene nada que ver con la capacidad de muchos de los Centinelas de poder estar presentes en varios sitios a la vez sino que, de forma literal, existen dos Centinelas llamados Stiabhan. Se trata de dos formas que, siendo completamente independientes y siguiendo las directrices que les dictan sus propias motivaciones, actúan cada una por separado. Por fortuna, suelen trabajar juntas, perfectamente coordinadas la mayor parte del tiempo, del mismo modo que lo suele hacer una pareja de gemelos exactos.

Uno de sus aspectos existe bajo su forma original, la de un extranjero que un día llegó a nuestro mundo procedente de más allá de los círculos de Dyss.  Su otro aspecto es de una naturaleza muy diferente, ya que existe bajo la forma de un Imago que fue concebido por el primero, es decir, un imago que fue creado por sí mismo. Porque Stiabhan, al menos el Stiabhan original es, en efecto, un extranjero que, según sus propias palabras, llegó a nuestro mundo hace mucho, mucho tiempo, huyendo él también de algo inmenso, de algo  terrible, de una entidad asfixiante que es el comienzo, en muchos aspectos, de una historia que parezca querer ser contada una y otra vez, ya que nos la encontramos con frecuencia. Puede que por ello se trate de una historia que esté a su vez dotada de consciencia propia, y que por ello esté reclamando su derecho a ser escuchada.

Ya sea esto motivo suficiente o debido a diferentes razones, lo cierto es que la consciencia de Stiabhan fue capaz de crear un Imago de sí misma. Una de las pocas criaturas que en Dyss ha sido capaz de hacer algo semejante. Para ello es necesaria una muy poderosa fuerza consciente; una tan intensa que sea capaz de imprimir una huella que la defina a la perfección, dejando bien claro todo cuanto esa criatura es y todo cuanto espera ser, en la única mente capaz de hacerlo tangible, es decir, en la gran mente de Dyss. Al margen de tratar de imaginarnos una voluntad  tan enérgica que sea capaz de hacer algo semejante, esto puede ayudarnos a tener una idea mucho mejor de lo que para Stiabhan significa su independencia y de lo intenso que resulta en su espíritu el significado de la libertad.

Por ello, muchos dicen que la raíz de esta dualidad es debida a su parecido con La Niña Môrndum y que, al igual que ésta, Stiabhan se halla presente en muchos lugares del multiverso a la vez, siendo su imagen en Dyss tan solo un aspecto más de él. Esto significaría que, al igual que Mâel Môrda, Stiabhan es una parte indisociable del multiverso.

Si todo esto es cierto, y al igual que ya nos preguntábamos respecto a Andróval, ¿por qué entonces se muestra en Dyss bajo el aspecto de un Poder Menor? Y si Stiabhan se trata en realidad de una entidad cuya esencia es una parte del cosmos, entonces ¿de qué huía?
Yo para estas preguntas  no tengo ninguna respuesta. Puede que sea esa misma tendencia suya a valorar los aspectos sencillos de la existencia lo que le haga mostrarse bajo una forma discreta.

Stiabhan es seguido por todos aquellos que estiman el valor del hogar y de las cosas sencillas, sin complicaciones, siendo un espíritu de la familia y de las fiestas en comunidad. Es el símbolo de la fortuna, del azar y del poder de la suerte, fuerzas a las que todos tenemos derecho. Como representante de la fortuna y del libre albedrío es venerado de forma incontestable por artistas, bardos, actores y saltimbanquis y, en suma, por todo aquel que tenga algo que ver con el mundo de la farándula, además de ser, junto con Despina, una “fuente de inspiración” no sólo para músicos y poetas sino también para ladrones “ya sean o no profesionales” y truhanes de cualquier clase y condición.

A Stiabhan no le son necesarios santuarios ni templos de ninguna clase, aunque existan, ya que se trata de una figura que se encuentra siempre muy presente en nuestros hogares. Para mostrarle respeto basta con tener la figurilla de una liebre tallada en madera o barro siempre a mano. Una imagen que con frecuencia se encuentra en todas las casas, sobre la repisa de la chimenea, con la esperanza de que el Centinela de la fortuna cuide de nuestros hogares. A él se le ruega en silencio, mostrando respeto, con la esperanza de que al comunicarle nuestros temores éste interceda por nosotros ante Dyss, de forma que La Gran Consciencia de nuestro mundo decida hacer tangibles algún día algunos de nuestros deseos, aunque esto muchas veces no sea más que una fuente de contradicciones.

Principios

— La existencia es transformación constante, sólo has de unirte a ella para que en su camino te encuentres con la fortuna.

— Definir una verdad es engañarse una y otra vez y tratar de engañar a los que te rodean. La verdad no es más que una ilusión.

— Ayuda y protege la transformación de tu propio mundo, defendiendo ese derecho natural de cada ínfima partícula del multiverso.

— No hay más verdad que la que le funciona a cada individuo, no siendo ninguna correcta o equivocada, ya que esto sólo depende de los intereses de cada uno. Por lo tanto, no tomarás como tuya ninguna verdad.

Arquetipo: El embaucador.
Poder menor: Nómada.
Se asocia al género: Masculino.
Origen: Posee dos formas siendo tanto extranjero como Imago.
Alineamiento: Caótico bueno, (bueno).
Símbolo: Una liebre corriendo bajo la luna. Aunque su forma más común es el símbolo de las tres liebres corriendo en círculo, formando un Trisquel.
Color preferente: Blanco y Amarillo.
Arma predilecta: Hojas y armas perforantes pequeñas como dagas y estiletes.
Áreas de influencia: Familia, hogar, artes, superchería, suerte, ilusión, creación, artesanía, alegría.
-Dominios D&D 3.X: Tierra, bien, suerte, viajes, superchería.