Todas las cosas jamás soñadas

Narraciones, textos literarios y anotaciones

Nulda Nyarna

Por |2011-02-23T00:44:50-05:00febrero 20th, 2011|Dyss Mítica, Libro de horas, Regiones míticas, Todas las cosas jamás soñadas|

Y quién verá ahora las olas bramar, sobre la mar centelleante... Ese será nuestro cuento secreto. Nuestro cuento secreto... Nuestro "Nulda Nyarna..."   ¿Quién verá tus alas brillar? ¿Quién vigilará el mar que se levanta? ¿Quién verá el cielo curvar sobre colinas desmoronantes? Una estrella brilla en la hora de nuestro encuentro.   Man Kenuva rámar sisílaba? Man tiruva ear falastala? Man kenuva manel akúna ruksal' ambonnar Elen síla lúmenn' Omentielvo

Extracto de una tarde

Por |2011-02-12T13:48:28-05:00febrero 16th, 2011|Todas las cosas jamás soñadas|

Si has sido una gran persona y has sabido cuidar de los tuyos. Si conseguiste ser un gran hombre, no tienes que preocuparte pues, al final de tu vida de transformarás en un enorme pez en cuya forma podrás nadar, libre, por todos los cursos de agua, por cada río y por todos los lagos de la tierra, inmortal, hasta el final de los días del mundo. Leyenda india

Extracto de un verano

Por |2011-02-14T12:54:44-05:00febrero 14th, 2011|Todas las cosas jamás soñadas|

A la luz del ventanal del ala oeste pasan las tardes Sarah y Kebetta, preparando meriendas para sus mejores amigos de trapo. Sarah, rubia y pecosa; Kebetta, morena y delicada, con una gran mancha oscura en su falda listada de bandas azuladas. Ahora juegan más tranquilas ya que Sarah no se enfada tanto con Kebetta, e incluso ¡es más divertido! Pues cuando Sarah alarga su mano para tocar a Kebetta, ésta sólo

Extractos de noviembre

Por |2011-02-12T13:49:14-05:00febrero 12th, 2011|Todas las cosas jamás soñadas|

Los hombres construyeron entonces templos por toda la tierra para así poder honrar a Dios y exigirle de paso, todos los derechos que por su derecho de nacimiento, creían ser merecedores. Dios, que habla una lengua increíblemente compleja e ininteligible, no cesaba de repetirles que sus derechos eran los mismos que los de las orugas, las mariposas o las marmotas. Ante tal desentendimiento, los hombres evolucionaron rápidamente, para así poder construir poderosas

Mi pequeño prisionero

Por |2011-02-07T01:29:25-05:00febrero 7th, 2011|Todas las cosas jamás soñadas|

Cada día subía al desván donde, sujeto a una cadenilla de plata, mantuve a mi ánimo encadenado. Hace tiempo que lo tenía prisionero, no tenía más remedio. Él, adoraba tumbarse dentro del cálido cuadradito luminoso que un rayito de sol arroja sobre las tablas, alrededor de la media tarde. Cuando subía a visitarle solía hacerse el dormido. Me sentaba, próximo a él, y escuchaba su respiración lenta, sosegada, como una brisa entre

Extracto de diciembre

Por |2011-02-04T00:11:14-05:00febrero 4th, 2011|Todas las cosas jamás soñadas|

Ese día, por razones inexplicables, le llevé una hamburguesa al vagabundo de la esquina en Sherbrooke con St. Catherine. Él, tras una brillante y lúcida mirada que provenía del fondo de unos profundos ojos azules; me contó que una vez, en aquel rascacielos que se veía al fondo, le había estrechado la mano al mismísimo príncipe del país de donde yo había venido. Una vez, cuando trabajaba en su despacho de la

Archivo

Categorías

CONTACTO

Ir a Arriba