Username:

Password:

Fargot Password? / Help

Libro de horas

Notas y diario personal.
2

El desafío de los 30 días. Pregunta 4

Pregunta 4: En todo mundo de fantasía medieval existen grandes dioses, gigantescos poderes que enfrentan a sus seguidores, unos contra otros, que los envían a grandes gestas, los utilizan en sus maquinaciones, y los empujan a guerras con y sin sentido. Todos han oído hablar de esas grandes entidades. Los Valar del Señor de los Anillos. Los desaparecidos y retornados dioses de la Dragonlance. Los poderes del Caos de Elric. E incluso en la historia antigua tenemos a los dioses romanos, griegos, persas, aztecas, etc, etc. Pero no vamos a acordarnos de ellos. Hoy es día para acordarse de esos dioses menores, esos pequeños poderes, tan extraños como desconocidos, cuyas aspiraciones son tan ignotas como son sus avatares. Elige o inventa a uno de esos dioses y descríbelo.

desafío 30 días

Suele decirse que no existen segundas oportunidades. Los errores, sean grandes o pequeños se pagan caro viéndonos obligados a afrontar las consecuencias. Pero allí donde hay dolor siempre hay esperanza; pero eso sí, sólo para el que tenga la fortaleza de espíritu necesaria para dejarle una puerta abierta en su corazón.

Tarannes, el dios de las pequeñas cosas, fue el único sueño que un día, uno ya muy lejano, llegó a convertirse en dios por méritos propios. Según se cuenta —una historia que describiré en algún otro lugar— hace ya mucho tiempo se libró una gran batalla en Las tierras del sueño. Ese mundo al que viajan todos los mortales cuando duermen. Las pérdidas de durmientes se contaron por millares en aquel entonces, pero la humanidad obtuvo finalmente la victoria evitando ser esclavizada para siempre. Y si lo hizo no fue gracias a los grandes dioses, poderosos y tan llenos de soberbia que contemplaron indiferentes las calamidades que sufrió la humanidad, sino a un espíritu pequeño y despreciado por éstos que pasó desapercibido. Se trata de un dios pequeño, un espíritu del hogar, uno que en apariencia no tiene importancia. Pero son precisamente las cosas pequeñas las que determinan el rumbo de los acontecimientos logrando gracias a su perseverancia cambiar el mundo de vez en cuando.

Es el espíritu protector del hogar y se representa como una pequeña Salamanquesa (o Tarentola) que reposa sobre los muros de las casa. En algunos sitios también como esa pequeña araña que teje su tela en una esquina en lo alto o entre las vigas del techo.

Tarannes cuida de la casa, de la gente y de las cosas sencillas. Conforta al que lo ha perdido todo y no tiene a dónde ir. Siempre está ahí para calmar la inquietud pues es también el dios de lo que "podría haber sido". Ese interrogante que nos hacemos muchas veces tras haber tomado una decisión u otra en un momento trascendental de nuestras vidas. Por eso y si tenemos esperanza Tarannes cuidará de nosotros: de que prenda el fuego del hogar, le baje la fiebre al niño y de que no nos olvidemos la puerta abierta por las noches. Y si no nos abandonamos a la desesperación nos reconfortará de vez en cuando con un sueño en el que, al menos, podamos vivir esa alternativa que en algún pasado distante una vez perdimos para siempre.


Edanna
4 de noviembre de 2015

Edanna, sello personal

0.0/60votes
Voting statistics:
RatePercentageVotes
60%0
50%0
40%0
30%0
20%0
10%0
6

El desafío de los 30 días. Pregunta 3

Pregunta 3: Ayer describiste un local/edificio situado en el pueblo de Highdell. Un local que considerarse importante por alguna razón, bien para el pueblo, bien para los aventureros que se pasan por el mismo con el objetivo de conseguir algo. Sin embargo, ese local/edificio adicional que hace que sea notable. Y es que de vez en cuando se pasea, va o le pertenece a un personaje por todos conocido. O no. ¿Quién es dicho personaje?

Siempre con el rostro oculto tras su máscara de hojas, existe en Highdell una figura bien conocida por todos. Recorre todo el perímetro de La casa de las mil ventanas noche y día, aunque puede ser también visto en cualquier otra calle; pero nunca fuera del pueblo pues jamás abandona el recinto. Lo llaman El Centinela y su mayor peculiaridad es que no puede arrojar ninguna sombra ya que carece de forma corporal. El Centinela sólo es visible como un dibujo sobre una pared, a tiza y carboncillo la mayoría de las veces, y mucho más definido, como al óleo, en los raros días en los que se sucede un eclipse de sol o de luna.

El Centinela es una imagen cambiante —como los fotogramas de una linterna mágica— que aparece y desaparece grabado sobre los muros de piedra. A medida que la imagen de una de sus posiciones se desvanece para reaparecer en otro lugar cercano esto va creando un efecto aparente de movimiento, por lo que parece ir recorriendo los muros como un dibujo o como una sombra escurridiza que se desplaza a intervalos. La figura además es capaz de estar en varios sitios a la vez por lo que parece imposible de evitar.

Desde el orto hasta el ocaso vigila incansable los muros de La Casa, evitando con su presencia que miradas curiosas se posen sobre los rostros cambiantes cuando no deben y, por supuesto, que nada ni nadie profane el lugar. No es la primera vez que algún joven temerario trata de escalar el alto muro. Pero su vigilancia no se limita al edificio ya que puede ser visto sobre cualquier pared del pueblo siempre que ésta esté construida con mampostería. Al parecer sólo la piedra permite sostener su imagen.

Basta su presencia para que nadie ose acercarse ni atentar contra los muros. Muy pocos recuerdan cuándo fue la última vez que se vio obligado a actuar, pues su imagen es suficiente para intimidar hasta al corazón más valiente. No obstante, los mayores del pueblo aseguran que las pocas veces que ha tenido que hacerlo es capaz con su toque de desterrar a su víctima de la existencia, desapareciendo ésta al instante. Según se cree, el desterrado abandona el mundo real para ser encerrado en una prisión de la que jamás volverá a salir. Este lugar, oculto y remoto, será el nuevo hogar del condenado hasta el fin de sus días.

Nadie sabe quién es, cuándo ni de dónde vino. Nadie está seguro de si es hombre o mujer, aunque por su fisonomía casi todos aseguran que se trata de un hombre. La mayoría está de acuerdo en que está ligado de algún modo a La casa, aunque sus verdaderos motivos siguen siendo un completo misterio.

Sin embargo, y por esas cosas que sólo pasan gracias a la fuerza de la costumbre, las gentes del pueblo están ya habituadas a su presencia del mismo modo que las palomas andan indiferentes entre las ruedas de los carros y las patas de los caballos. Ajenos al hecho de que no cumplir con las reglas basta para pagarlo muy caro.


Edanna
3 de noviembre de 2015

Edanna, sello personal

0.0/60votes
Voting statistics:
RatePercentageVotes
60%0
50%0
40%0
30%0
20%0
10%0
4

El desafío de los 30 días. Pregunta 2

Highdell es un pueblo que llega casi a la categoría de ciudad, si no fuera porque todos sus habitantes siguen llamándole “el pueblo de Highdell”. Esta rodeado de montañas, sin encontrarse en un sitio escarpado. Esta cerca del mar, sin tener puerto. Y lo atraviesa un camino comercial, sin ser una ciudad destino. En ese pueblo-ciudad, en el que de vez en cuando descansan grupos de aventureros, existen numerosos locales que les resultan interesantes, tanto a los habitantes como a los propios aventureros, aunque estos vayan de paso. ¿Qué local/edificio es el que está pasando por tu mente?

Dado desafío

Con una planta formando un cuadrado perfecto, La casa de las mil ventanas se extiende casi una manzana entera (o cuadra), ocupando cada uno de sus muros unos 100 metros de longitud. Su altura es de unos 33,333 metros exactos y la pared cae recta con la exactitud de la plomada más precisa, sin imperfecciones de ninguna clase. Todo el edificio está construido en bloques de piedra de color negro, tan perfectamente encajados unos con otros que es imposible encontrar separación alguna. Cada bloque tiene exactamente el mismo tamaño, cortado de un modo tan preciso que ningún artesano o ingeniero se explica como se pudo construir algo así.

Cuándo, cómo y por qué fue construida es un completo misterio. Los habitantes de Highdell sólo saben que La Casa siempre ha estado allí desde que se tiene memoria. No faltan tampoco los que aseguran que existe una entrada secreta al edificio, pero hasta el momento no se recuerda o sabe de nadie que lo haya conseguido y haya regresado para contarlo.

Tan curioso nombre es un acertijo en sí mismo pues en todo el edificio no existe acceso ni puerta ni ventana de ninguna clase. A lo largo de sus muros se encuentran repartidas —perfectamente alineadas con 33,333 cm de separación de exactitud milimétrica— las tallas en piedra a sobre relieve de numerosos rostros, tanto de hombre como de mujer que se van alternando unos con otros. Cada rostro presenta una oquedad justo donde se encuentra la boca, pero ésta sólo se abre cuando es de día para los rostros de apariencia masculina y cuando es de noche para los de apariencia femenina.

Rostro de piedraEsperar al momento justo de la jornada en el que las bocas de cada rostro se abren o se cierran se considera una profanación que se castiga como un delito muy grave (aunque rara vez con la pena capital). No obstante no faltan los curiosos, especialmente los más jóvenes, que se esconden de vez en cuando para poder ser testigos del fenómeno.

Esta pequeña abertura situada en la boca de las tallas lo usan los peregrinos para depositar, escritas en un papelito enrollado, sus deseos o las promesas que les hacen a sus distintos dioses ya que, según la tradición, el edificio acepta los deseos de todos los devotos de cualquier religión conocida. Cada vez que un peregrino deposita uno de sus deseos, el rollito de papel desaparece por la oquedad. Pero según cuenta la tradición sólo se pueden pedir deseos sobre fertilidad y buena salud a los rostros de apariencia femenina, mientras que aquellos deseos relacionados con la obtención del poder y la gloria sólo se pueden depositar en los rostros de apariencia masculina. De hacerlo de otro modo quien hace la petición corre el riesgo de que su deseo se vuelva en contra suya.

Uno de los detalles más fascinantes del edificio es que durante los eclipses de luna (más frecuentes que los de sol) todos los sobre relieves de apariencia femenina parecen sonreír durante todo el tiempo que dura el fenómeno astronómico, mientras que durante los de sol (mucho menos comunes) lo hacen las tallas de apariencia masculina. Según la creencia popular, cada vez que se produce uno de estos dos sucesos las peticiones que se hayan hecho a cada tipo de rostro correspondiente se hacen realidad. Salvo que se haya realizado la petición al rostro de género equivocado, en cuyo caso el deseo se vuelve contra el peticionario acarreando amargas consecuencias para él y todos sus seres queridos. Algo que sucede con más frecuencia de lo que se piensa.


Edanna
2 de noviembre de 2015

Edanna, sello personal

0.0/60votes
Voting statistics:
RatePercentageVotes
60%0
50%0
40%0
30%0
20%0
10%0
Pages:123456789...3940