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BlogEntradas del blog: Lavondyss

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Del juego de tus días

De los días de la semana

Así pues, si una jornada, o verso, tiene trece partes; una semana se lleva consigo nueve jornadas formando una “novena”. Tres novenas forman lo que también se conoce como una “estrofa”, o sea, un mes.

¿Quieres que lo repita?

Un día tiene trece partes que hacen una jornada.

Verso. Denominación de una jornada. Un día completo (con sus 13 partes).

Una novena: Una semana, constituida por 9 días o versos.

Una estrofa: Un mes, constituido por 3 novenas, o semanas.

Una canción: Un año-estación. Las estaciones duran un año en Dyss. Un año-estación está constituido por 13 meses (o estrofas).

Una crónica o ciclo: Cuatro estaciones conforman una crónica o ciclo.

Por tanto, y como ya he repetido unas cuantas veces, una semana está constituida por 9 días. Ocho de estas jornadas se encuentran dedicadas a uno de los astros mayores de la bóveda celeste, estrellas errantes que cruzan los cielos cada jornada; más un día dedicado a la tierra, concretamente el noveno.

Pero esta referencia a la tierra se hace con matices pues, ya que el culto a la tierra está prohibido en Dyss, el día de la tierra es más una atención que un día de ceremonia religiosa. Detalles que se explican mejor en el capítulo dedicado a los poderes en Dyss.

Pasemos pues a detallar las nueve jornadas que forman una novena, o semana:

1º. Primer día, de Irina. El día dorado es denominado: “Irinnen”.

2ª Segundo día, del Cazador. El día dedicado a Grimbal “El Cazador”, se denomina: “Gillean”en casi todos los territorios. Puesto que ese día Grimbal sale a cazar, ninguna criatura puede dar muerte a una presa con intenciones de darle caza durante toda la jornada.

3º Tercer día, de Inanna. El día de la luna roja es conocido como: “Inuannan”.

4º Cuarto día, del Lobo. El cuarto día dedicado al lobo “Brenn” se denomina: “Brennan”.

5º Quinto día, del Sol. La quinta jornada de la novena se dedica a “Lugh” el sol, y a su “Jareth”. Así pues se le conoce como: “Lughan”.

Un día de la segunda novena, en el mes del duelo, Lugh y su Jareth no asoman al crepúsculo y faltan a  su cita en el ocaso. A este suceso se le conoce como, “El Día del Luto”.

Y fue así porque, pese a la prohibición de rendirle culto a Dyss, los seres conscientes faltaron a la única norma que impuso el mundo sobre sus criaturas. En tiempos remotos, un mismo día de la semana, se oficiaron cultos y sacrificios en ofrenda a Dyss, al sol y a la tierra. Por faltar a la prohibición, ese día el mundo se sumió en tinieblas, faltando Lugh y el Jareth a su cita como cada amanecer, para recordarle a los seres que la habitan el haber faltado a su único compromiso.

6º Sexto día, del Cuervo. El día dedicado al Cuervo Ruadh, una estrella errante de extraño comportamiento, se denomina: “Ruadhan”.

7º Séptimo día, de la Doncella. Hay un día dedicado a la doncella Danna. Así pues su día es mejor conocido como: “Danaan”.

8º Octavo día, del Ciervo. Para el “Ciervo de Cullegh” está dedicado el octavo día, conocido como: “Curadhan”.

9º Noveno día, de la Tierra. En deferencia y respeto por la tierra, el noveno día es reservado al descanso de las fatigosas tareas de cada jornada, por ello a este día se le conoce como, “El día de Idrys”.

Sin embargo, y como ya se ha explicado, está prohibido rendir cualquier tipo de culto a Dyss. Esta prohibición se conoce como: “La prohibición de Idrys”.

Por tanto, para resumir, los nombres de los 9 versos de la novena son:

1- Irinnen.

2- Gillean.

3- Inuannan.

4- Brennan.

5- Lughan.

6- Ruadhan.

7- Dannan.

8- Curadhan.

9- Idrys.

Si tres novenas forman un mes o estrofa, cada uno de ellos dispone también de un nombre. Sus denominaciones las veremos en el próximo apartado. 

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Orígenes

Algunos orígenes Inuit

Fuente: Cervantes Virtual     

Según la cosmogonía inuit, al principio de la existencia del Mundo todos los seres, tanto los animales, como los humanos o los espíritus, podían hablar el mismo idioma y también podían transformarse unos en otros fácilmente. Así, según describe esta leyenda, los humanos adoptaban la forma de animales, y a su vez los animales, podían adoptar la forma humana.

El origen de las montañas

      Cuando el inuit siguió por vez primera al caribú hacia una tierra nueva, después de muchas estaciones, encontraron la tierra habitada. En esta tierra vivían dos tipos de gente; por un lado, la gente pequeña, que era alegre y que al cogerles podían cantar. Eran tan pequeños que cabían en la palma de la mano.

      Por otro lado, estaban los temibles Tuniqs, que, a veces llegaban a tener 4 y 5 veces el tamaño de un inuit. A este grupo de gigantes les gustaba la guerra y trataban de capturar a los inuit, para cocinarlos y comerlos. Sin embargo, los inuit eran más listos y podían emplear su cerebro para hacerles frente.

      Un día un cazador volvía a su poblado de una caza fructífera cuando fue visto por un gigante. El inuit sabía que si era atrapado por el gigante, se convertiría en su comida. El esquimal dejó caer su caribú y escapó hacia el sur, tan rápido como pudo. El tuniq le vió y corrió tras él.

      Oyendo la conmoción, otro gigante miró alrededor y vió al cazador correr y él también comenzó a perseguirlo. El inuit era ágil y veloz, pero no lo suficiente como para esquivar a dos gigantes, de manera que viéndose atrapado, se detuvo y, girándose, preguntó a los gigantes: « ¿Por qué me perseguís?». A lo cual cada gigante respondió: «Porque quiero que entres en mi cacerola para comerte».

      El inuit más listo que los tuniqs se mostró sorprendido y contestó: «Soy sólo un esquimal endeble con poca carne y ustedes son dos enormes Tuniqs; sólo puedo servir de alimento a uno, ¿quien de los dos me comerá?».

      Esto dejó perplejo a los Tuniqs, cada uno se autoproclamaba como vencedor, cada uno se atribuía el mérito de haber visto primero al inuit y se consideraba con derecho a comérselo. Finalmente, el inteligente inuit propuso una solución: «Como ambos me vieron, y sólo puedo alimentar a uno de ustedes, deben luchar entre los dos y yo mismo saltaré dentro de la cazuela del vencedor».

      Entonces tuvo lugar una de las peleas más impresionantes y más conocidas de la historia; los gigantes empezaron a luchar, lucharon durante varios días y varias noches, arrojándose de golpe al suelo, ya que ellos tenían la fuerza poderosa. Con cada golpe, la tierra se moldeaba, inclinándose y levantándose; así aparecieron valles y colinas. Pero los gigantes lucharon y lucharon, hasta que quedaron agotados y cesaron en su pelea.

      Entonces el inteligente inuit, disparó a los exhaustos gigantes con sus pequeñas flechas, volvió a recuperar su caribú y regresó con su familia para darles de comer. Detrás de él quedaron los grandes montones de tierra, huella de la encarnizada lucha de los dos gigantes.


El origen de la niebla

      Cuando la tierra era joven, los tuniqs y los inuits vivían en la Tierra, pero eran enemigos. Un día, un cazador fue a pescar para calmar el hambre de su familia; pero no consiguió nada en todo el día. El cazador miró en todas direcciones, pero no vió ninguna presa.

      Finalmente, vió a un hombre en la lejanía, y a medida que se acercaba a él, la figura se volvía más grande; se trataba de un Tuniq. Viendo al gigante, el cazador comprendió que su vida estaba en peligro, y para evitar una muerte segura, el cazador se tumbó en el suelo y se hizo el muerto.

      El gigante alcanzó pronto al cazador y miró hacia el esquimal endeble, levantándolo para ver si respiraba; pero el cazador sostuvo su aliento. «Está muerto», pensó el gigante y agarró al cazador llevándolo hasta su casa. El hombre seguía fingiendo estar muerto.

      A lo largo del camino, a medida que el gigante andaba de vuelta a casa, el inteligente cazador iba sujetando y agarrando árboles y arbustos, de manera que, sin darse cuenta, el gigante estaba arrastrando una gran cantidad de peso y, cuando llegó a su casa, estaba exhausto.

      El gigante dejó al cazador, al que creía muerto, en un rincón de la mesa, para comérselo más tarde; y como se sentía tan agotado, tuvo que tumbarse a descansar.

      Finalmente el gigante se quedó dormido y el cazador cogió el hacha del gigante y se liberó. Empezó a huir, siguiendo sus propios pasos hacia atrás. Pero la esposa del gigante, que estaba juntando madera para cocinar al cazador, lo vió intentando escapar y comenzó a perseguirlo.

      La esposa rápidamente iba a alcanzar al cazador, entonces éste hizo un corte profundo en la Tierra y un río brotó con fuerza delante de él. La esposa del gigante, se detuvo al ver aquel río ante ella y entonces miró al inuit y le preguntó: «¿Cómo pudiste atravesar este río?».

      El inteligente cazador respondió: «Me bebí el agua».

      Afanosa, la mujer del gigante comenzó a beber y beber más agua. Cuanto más bebía, más se hinchaba y más crecía, pero ella seguía bebiendo agua, porque el río no se agotaba. Bebió y bebió hasta que explotó con todo el agua dentro. Con el viento las gotitas de agua fueron esparcidas por el aire y así es cómo se formó la niebla. El inuit esperó a que se disipase aquella niebla recién originada y finalmente pudo escapar del lugar y regresar con su familia sano y salvo.

 

¿Por qué no hay árboles?

     En la mitología inuit ningún chamán es tan conocido como Kiviok, que ofrecía a los espíritus su luz y calor, por lo cual fue dotado con poderes especiales. Con estos dones se convirtió en el chamán más poderoso y vivió muchas aventuras a medida que viajaba por la Tierra.

      Cierto día, en uno de sus viajes, Kiviok encontró un lago por casualidad y como la noche se acercaba, decidió levantar su campamento. Viendo como el hielo se formaría sobre el agua, Kiviok decidió hacer un gran fuego, para lo cual sacó su gran hacha y comenzó a cortar árboles como combustible.

      Mientras Kiviok cortaba árbol tras árbol, una viruta de madera cayó al agua y un pez nació. El pescado mirando Kiviok, se burló de él, pero Kiviok no le prestaba mucha atención.

      Kiviok intentaba no hacer caso al pez, pero a medida que las virutas de madera caían en el agua, éstas se convertían en pescados, y más y más peces se burlaban de él.

     Finalmente, los peces acabaron con la paciencia de Kiviok y este poderoso chamán enfureció y comenzó a cortar todo. Tal cantidad de virutas y trozos saltaban por los aires que parecía de noche, aún siendo de día de; cada viruta que caía en el lago, se convertía en un pez. Cada árbol diferente, cortado por Kiviok, produjo un tipo de pez diferente, desde la trucha al salmón. Kiviok siguió cortando y cortando, hasta que finalmente disminuyó su rabia, y alzó la vista. Al mirar a su alrededor, Kiviok se dió cuenta de que ya no quedaba ningún árbol. En contra partida, los lagos y los mares estaban repletos de peces.


El origen de la perdiz blanca

     Hace mucho tiempo, cuando la tierra era joven y los seres podían cambiar de forma, había una vieja mujer que era conocida como una gran bromista. En cualquier ocasión, en cuanto tenía oportunidad, la anciana gastaba bromas a todo el mundo, más para el pesar de la gente que para su entretenimiento.

      Un día, la anciana mujer decidió gastar una broma a un pequeño grupo de niños que se divertían, ensimismados en sus juegos. La bromista se arrastró silenciosamente hasta colocarse detrás de los niños y de repente aplaudió tan fuerte como pudo. Los niños se asustaron más allá de lo que la bromista esperaba. Inmediatamente, los niños se convirtieron en perdices blancas y echaron a volar. Como eran sólo niños, no sabían la manera de volver atrás la transformación y recuperar su forma humana; y así es cómo surgió la raza de la perdiz blanca.


El origen de los mosquitos

      Érase una vez, un poblado inuit que tuvo que pasar tiempos difíciles. Debido a esas duras circunstancias, no conocían ningún juego, ni tenían peces para pescar, ni focas para cazar. Lentamente la gente iba desapareciendo, sólo quedaban dos mujeres mayores.

      Estas ancianas habían podido sobrevivir, comiendo los piojos que encontraban la una en la otra. Cuando eventualmente, un grupo nuevo de inuits llegó al poblado, encontraron todo muerto y abandonado, excepto las dos mujeres viejas.

      Sospechando que aquellas dos ancianas habían podido sobrevivir practicando el canibalismo, los inuit recién llegados decidieron matar a las dos ancianas inmediatamente. Además, les abrieron el estómago, para comprobar la sospecha. Sin embargo, en su estómago abierto, sólo podían verse pequeños piojos. Estos piojos asustados desarrollaron alas y salieron volando. Así es cómo, según la mitología inuit, aparecieron los mosquitos.


El origen del cuervo

      Una vez, dos pájaros estaban juntos y decidieron convertirse en las aves más hermosas del mundo, más bonitas que ningún otro pájaro. Para ello, decidieron que tenían que tatuarse el uno al otro, creando diseños y dibujos sobre su cuerpo queserían la envidia de todos los pájaros.

      Así, un pájaro comenzó a pintar al otro; sin embargo, el pájaro que estaba siendo pintado no podía estarse quieto. Después de regañar en repetidas ocasiones a su compañero, éste seguía moviéndose. Finalmente, la paciencia del pájaro que pintaba a su compañero, se agotó y el pintor derramó todo el color negro sobre el pájaro. De esta manera, apareció el primer cuervo.

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Un mundo caprichoso

Hoy viernes, además de barrer y limpiar los dos palmos de nieve de la entrada, creo que es un buen momento de hacer una recopilación de los proyectos que tengo hirviendo en el fogón.

He tenido que dar un fuerte resoplido a unas portadas con algunos meses de vida ya, pero para mi sorpresa, la nube de polvillo resultante ha sido poco más de dos pizcas y media de partículas doradas que, centelleando, se han ido haciendo remolinos por la casa y  han terminado escapando por la chimenea.

Dyss Mítica es una ambientación para el juego de rol Dungeons & Dragons y un marco narrativo de ficción para una serie de relatos. El diseño está orientado a poder usarse con cualquier versión del juego.

El sitio web donde se recopila toda la información está ya abierto. Puedes consultarlo en: http://www.dyssmitica.com bajo licencia Creative Commons.

Cuando el contenido principal esté completado lo tendrás a tu disposición en formato PDF, e incluso, podrás solicitar una impresión bajo demanda. Mientras tanto puedes acceder a los contenidos que de forma periódica se van publicando.

 

 

Y una aventura que junto con "Ella", publicada el año pasado, aspiran a ser las dos aventuras introductorias de la ambientación y que comienzen así el ciclo.

Érase una vez una reina cuyo trono era capaz de conceder tres deseos...

La aventura para el juego de rol Dungeons & Dragons, "El Trono de la Reina Valaria", se encuentra en desarrollo. A principios de primavera espero tenerla lista.

 

 

Como siempre, espero tus comentarios, preguntas o sugerencias. Ains...

 

Licencia de Creative Commons

El trono de la reina Valaria y Dyss Mítica, by Edanna is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported License.

 

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El paso del tiempo

El tiempo transcurre en Dyss..., como en cualquier otro lugar. Quizás con la diferencia de que éste no lo hace de manera tan impertérrita aquí como en otros sitios.

El tiempo tiene algo de libre albedrío y muchos creen que es capaz de tomar sus propias decisiones.

Sea esto cierto o no, es útil trazar pautas para organizarse en el transcurrir de los días. Saber cuándo es preciso sembrar o recoger la cosecha; salir a la mar con garantías de regresar encontrando provecho en medio de las aguas; iniciar un viaje con posibilidades de tener algún conocimiento de los días que han transcurrido, o bien, de los que faltan para poder volver al hogar... Resultan todos buenos ejemplos donde la cuenta del tiempo es conveniente.

También resulta ventajoso para ir un poco más allá de, aunque por lo general sea suficiente, organizar una reunión al alba o al caer el sol; despertarse cuando canta el gallo o comienzan a cantar los pájaros, o de reunirse cuando el sol está en lo más alto. Formas de mantener un control del tiempo que desde el principio de los días bastó para el transcurrir de lo cotidiano.

La utilidad de medir el paso del tiempo depende de las necesidades que tengamos de su propio uso y es un concepto que cambia con el desarrollo social y económico. El concepto de la puntualidad, de los horarios y de la hora fija señalada con rotundidad, son conceptos que aparecen cuando una sociedad crea una necesidad para ello. En el caso del mundo terrestre, o de “La Tierra”, esto se produjo tras nacer el concepto de la máquina y del obrero como fuerza de trabajo y de todo cuanto significa “La Revolución Industrial” a su alrededor. La necesidad de confinar a los trabajadores en torno a las máquinas y hacerlas funcionar, de tener una infraestructura de usos y de consumo de grandes cantidades de energía en torno a la producción y del desarrollo en serie, significó la forja de las cadenas del tiempo y de la servidumbre al reloj, única manera de llevar una agenda estricta enfocada a generar cuanto más mejor. Esto se contagió a todos los niveles de la sociedad y la vida enfocada al trabajo de producir todo lo posible generó que la puntualidad fuese considerada una “virtud”.
Una “virtud” que era conveniente, por lo que así se instruyó. Y así lo asimiló la consciencia colectiva.

Son por tanto éstos, conceptos que están más allá de un mundo que se contenta con la siembra y recogida de sus cosechas; que cuida del ganado llevándolo a pastar y guardándolo al atardecer; que produce de forma artesanal con el fin de abastecer a nivel local y, en casos muy concretos, que produce a un nivel regional de pequeña escala.

Por lo tanto, si aceptamos que muchas criaturas conscientes encuentran de utilidad un calendario, a continuación te muestro cómo se enseña a medir el tiempo en Dyss y así es como lo aprenden sus habitantes.

 

De las horas

-Trece partes tiene un día. Trece partes dividen la jornada. Cada parte es un término para un mundo al que le agrada cuanto hay de poético y de misterioso en cada momento. La jornada completa de trece partes forma un día que en Dyss se denomina, “Verso”.

Cada una de las trece partes equivale a algo menos de dos horas “Terrestres”. Cada parte recibe un nombre. Puesto que la utilidad de un calendario obedece a las necesidades de sus usuarios, es en los momentos de luz diurna cuando las cuentas son más precisas.

Así pues, de las horas, son sus nombres:

 

1ª. Madrugada: Hora Primera. También llamada “La Deshecha” o “Incompleta”.

-Alrededor de las 3 de la madrugada de la cuenta “Terrestre”.

 

2ª. Vespertilio o Vísperas: Hora segunda y llamada, “la hora de las vacas”, por razones obvias... O no tan obvias parece..., ¡es cuando hay que ordeñar!

-Se corresponde con las 5 ó 6 de la mañana de la cuenta “Terrestre”.

 

3ª. Prudente / Decente: Hora tercera o llamada irónicamente “Primera”, por el labriego, que es cuando se levanta. Aunque en general todo el mundo la llama: “La Decente”. También, la del "labriego”.

-Se corresponde con las 7 u 8 de la mañana de la cuenta “Terrestre”.

 

4ª. Cuarta: Hora cuarta, aunque en contradicción algunos la llaman: “Segunda”, algo despectivamente. Esto es así porque es la hora, por lo general, en la que comienzan la faena los artesanos, o “segundos” en comenzar el trabajo. A la gente le encantan estas cosas...

-Se corresponde con las 9 ó 10 de la mañana de la cuenta “Terrestre”.

 

5ª. Reina: La hora quinta es “Una Reina”. Todo cuanto se haya hecho hasta aquí habrá valido la pena, según la sabiduría popular. En realidad debería denominarse “La hora del Rey” que es cuando los reyes se toman un tentempié. Pero ya se sabe lo que pasa, y quien manda no suele ser el de bigote más fino sino la de la falda mejor recogida.

Muchos, de forma petulante, la llaman con cualquier apelativo que corresponda a un alto cargo, así también es la hora del procurador, del noble, del rico, del escriba, etc.

-Se corresponde con las 11 ó 12 de la mañana de la cuenta “Terrestre”.

 

6ª. Dyss Sexta: o “Rima sexta” la denominan algunos. La hora sexta es a la tierra, al mundo y a la bóveda celeste. Marca la mitad del día y en este momento se dejan todas las labores para dedicarse a uno mismo y al descanso. Pese a que en Dyss rendir culto al mundo es una prohibición generalizada, muchos no pueden evitar pensar que es el momento de honrarla y de dedicarle un pensamiento con alguna petición o plegaria.

-Se corresponde con la 1 ó 2 de la tarde de la cuenta “Terrestre”.

 

7ª. Cautiva: Hora séptima. Dicen que se llama así porque es el momento de reanudar el trabajo, siendo pues “cautivos” de un momento del día que nos vuelve a llevar consigo.

-Se corresponde con las 3 ó 4 de la tarde de la cuenta “Terrestre”.

 

8ª. Serena: La hora octava del día, o “Rima octava”, la llaman algunos. Dicen que como a esta hora se está cansado de una larga jornada, a este momento del día se le conoce por su tranquilidad, su lentitud y su parsimonia, habiéndose ganado el apelativo de: “La hora de los caracoles” o “Perezosa”.

-Se corresponde con las 5 ó 6 de la tarde de la cuenta “Terrestre”.

 

9ª. Plácida: La hora novena o “Novena rima” por algunos, y  por cuyo nombre se puede desprender que es cuando generalmente se dan por terminadas las tareas del día.

-Se corresponde con las 7 u 8  de la tarde de la cuenta “Terrestre”.

 

10ª. Décima: La hora décima y a veces también, “La rima décima”, también llamada: “La Última”, aunque no lo sea realmente. Marca el fin de la jornada y el momento de marcharse a casa.

-Se corresponde con las 9 ó 10 de la tarde de la cuenta “Terrestre”.

 

11ª. Tardía: La undécima hora. Momento de estar en casa y atrancar bien puertas y ventanas. A esta hora, es tarde, y eso basta.

-Se corresponde con las 10 u 11 de la noche de la cuenta “Terrestre”.

 

12ª. Remota: Duodécima hora. También se la conoce como “Lejana”, pues es un término que expresa que está ya la noche avanzada y es imprudente andar en estos momentos por el exterior. Todo siempre desde el punto de vista de los campesinos y gentes honradas..., y no tan “honradas”.

-Se corresponde con las 12 de la noche de la cuenta “Terrestre”.

 

13ª. Ignota: Décimo tercera hora o “La hora trece, como la denominan los eruditos. “La Ignota” es un momento a tener muy en cuenta pues es cuando suceden los hechos más extraños, “o naturales” según se mire, del mundo. Es la hora mágica, delicada, especial e imprevisible; momento en el que suceden muchos cambios en Dyss.

En la hora Ignota no debe andarse por ahí, fuera de casa, y no se debe hacer nada según las costumbres populares de muchas regiones, aunque esto varía según los lugares.

-Se corresponde con la 1 ó 2 de la madrugada de la cuenta “Terrestre”.

 

Así, con el transcurso de las horas a lo largo del día, no hemos hecho más que empezar pues recuerda que:

-Trece partes tiene una jornada, esas partes son las horas del día.

-El día, o jornada, se denomina: “Verso”.

 

Por tanto, “nueve versos” forman una semana o “Novena”, como veremos..., en el próximo apartado.

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Leyendas del cuervo

Leyendas relacionadas con el Cuervo

Fuente: Cervantes virtual

Cosmogonías de los pueblos de la Taiga y de la Tundra

     En la mitología de varias tribus de la tundra norteamericana, se habla de un «Tiempo Lejano» (Khadontsídnee) en el cual todas las criaturas (plantas, animales y seres humanos) vivían interrelacionadas entre sí: todos hablaban el mismo idioma y tenían una forma parecida. En esos relatos se explica cómo esos humanos terminaron por convertirse en animales y plantas que actualmente conocemos; esta mitología ofrece una percepción particular de la naturaleza, ya que recuerda que debemos respetar a la naturaleza porque animales y plantas también tienen espíritu. En los relatos que se desarrollan en ese Tiempo Lejano se explica el origen del Sol, de la Luna y de otros astros, así como ciertos elementos de la naturaleza (las montañas, el viento o las tormentas).

     Una figura principal en esos relatos cosmogónicos es el Cuervo; se trata de un ser impreciso que finalmente adopto la forma de un Cuervo siendo el responsable de la creación del mundo. El Cuervo es el protagonista en muchas leyendas de estas tribus de la tundra norteamericana y ocupa un lugar fundamental en la mitología y en los rituales de estos pueblos; es conocido por los tanaina, los kutchin, los tinglit y kaska, por los cree, que lo llaman Wísakedjak, y también por los ojibwa, que lo denominan Nanabush, y los naskapi, quienes lo conocen como Djokabísh. Para todos estos pueblos el Cuervo creó al hombre a partir de la piedra. Sin embargo, en cada tribu podemos encontrar mitos que cuentan el origen particular de su propia tribu; así es el caso, por ejemplo, de los chippewa, dogrib, haré, slave y yellowknife que según cuentas sus mitologías, sus pueblos comparten una nacimiento mítico de una mujer casada con un perro que se convertía en un hombre por la noche.

 

Relatos haida

     Las leyendas de los haida, hablan de Nankí'IsLas-lina´-i, que viene a significar más o menos,«Él se va a transformar en aquel cuya voz se ha de cumplir». De él cuentan que creó la Tierra cuando sobrevoló sobre el mundo cubierto por las aguas. Desde la forma de la tierra, hasta las pulgas, pasando por el comportamiento de ciertos animales... todo esto y mucho más fue creado por el Cuervo. En muchos relatos, como el de la luz del día (leyenda que relatamos a continuación), el Cuervo embustero puede cambiar de forma.

Figurita de un cuervo posado sobre una almeja
Figurita de un cuervo posado sobre una almeja,
obtenida en la web Mapahumano de Pueblos, Etnias y Culturas

     Al principio, solamente había oscuridad. La gente hablaba y se hacía preguntas sobre algo que nunca habían visto: la luz del día. Algunos comentaban que el jefe del río había guardado la luz del día en una caja especial. El cuervo vivía en este mundo sin luz, era ambicioso, embustero, entrometido y orgulloso. Además este animal podía cambiar de forma para satisfacer sus propias necesidades. Un buen día, El Cuervo decidió hacer averiguaciones para hallar la luz, así es que se transformó en una aguja de cicuta y se deslizó cayendo dentro de un arroyo de agua fresca. Cuando la hija del jefe del río llegó al lugar para beber, El Cuervo fluyó hasta su copa y la chica se lo tragó. A su debido tiempo, el Cuervo nació del interior de la hija del jefe, apareciendo como su legítimo nieto.

     El Cuervo creció rápidamente con el cariño y la adoración de su abuelo, a pesar de que sus ojos se parecían mucho a los de un cuervo. Un día, cuando el bebé berreaba, su abuelo le dejó jugar con la Caja de la Luna. Entonces, abrió la caja y la luna se escapó subiendo hasta el cielo. Cuando el Cuervo se enfadó nuevamente, su abuelo, le dejó jugar con la Caja de la Luz del Día. Tan pronto como la tuvo en sus manos, el Cuervo se transformó en pájaro y echó a volar y desapareció en la oscuridad.

     El Cuervo llevó la Caja a los seres humanos y la abrió sigilosamente, permitiendo que algunos rayos de luz escapasen de su interior. Sien embargo, aún desconfiaban de ses animal tan embaucador y no creían que realmente tuviesen en su poder la luz del día. Encolerizado por la incredulidad y el escepticismo de la gente, el Cuervo abrió por completo aquella caja y inundó el mundo con la brillante luz del día.

     La importancia del Cuervo en la mitología de estos pueblos se refleja en sus manifestaciones artísticas. Así los haida, que son magníficos artesanos de la madera, elaboran silbatos con forma de cuervos, de compleja decoración cuya interpretación se nos escapa. Los primeros silbatos con forma de cuervo pudieron ser empleados por los chamanes en sus complejos ritos y en la actualidad son empleados en ocasiones especiales.

 

Relatos de los ojibwa o chippewa

     La mitología ojibwa era muy elaborada. Antes del contacto con los colonos europeos, la religión de los chippewa tenía un organización similar a la política. Los principales ritos eran religiosos y supersticiosos y se centraban en torno del Medewiwin, o Gran Sociedad de la Medicina, abierta a hombres y mujeres que tenían funciones chamanísticas, curativas y mágicas.

     Según cuenta un mito ojibwa, Nanabush, que como ya hemos señalado anteriormente es el ser superior (el Cuervo), enseñó a esa Gran Sociedad de la Medicina de los pueblos los rituales para salvarlos de la extinción provocada por una enfermedad mortal. Nanabush contaba con una tienda que le habían construido los poderes superiores e inferiores, donde recibió la sabiduría para curar; aprendió a utilizar las medicinas y las plantas y los rituales adecuados. Además, estudió el modo de venerar a la Nutria Sagrada y al Oso. Entonces, Nanabush descendió a la Tierra con su bolsa de medicinas e enseñó al pueblo y le introdujo en los enigmas de la Gran Sociedad de la Medicina o Medewiwin.

     El «atrapa-sueños» en la mitología ojibwa, es un objeto de gran significado y vital importancia, relacionado con el origen de su pueblo. Los ojibwa se llaman a sí mismos anishinabe (Anishinaubag, Neshnabek) que viene a significar «los hombres originales», «los primeros hombres». En ocasiones utilizan una especie de abreviatura Shinob que es empleada como un apodo entre ellos. Los ottawa y los potawatomi también se autodenominan anishinabe, y se cree que en algún momento del pasado lejano de estas tribus, las tres formaban un único pueblo.

     Según cuenta una leyenda chippewa, en el pasado, en el antiguo mundo, los clanes ojibwa estaban ubicados en la zona conocida como Islas Tortuga. Los sabios cuentan cómo en este tiempo lejano, Asibikaashi (la Mujer Araña) ayudó a Wanabozhoo a traer de vuelta al sol (giizis), para que alumbrase nuevamente a la gente. Fue entonces cuando Asibikaashi estableció el sitio donde debía quedarse, un lugar ideal para ella que se encuentra antes del anochecer. Según la leyenda, si todavía estás despierto al anochecer, puedes buscar ese sitio especial donde Asibikaashi se encuentra, y puedes ver el milagro de cómo ella capturó los rayos de sol, al tiempo que la luz centellea. Asibikaashi cuidó de sus niños y de la gente de la tierra, y todavía se preocupa por ellos. Cuando el pueblo de los ojibwa se dispersó por todo el continente, a Asibikaashi se le complicó la tarea de hacer su viaje a cada una de esas cunas, cada uno de esos recién nacidos; así es que las madres, las hermanas y las abuelas adoptaron la costumbre de tejer telarañas mágicas para los bebés. De ese modo, se adoptó la forma de un círculo que viene a representar el viaje del sol que cruza diariamente en cielo

Con los primeros comerciantes y exploradores europeos, llegó un buen número de misioneros que sin embargo, no alteraron radicalmente el modo de vida de los inuit, aunque sí influyeron en algunos aspectos. Estos misioneros occidentales pretendieron sustituir la cosmología aborigen por el cristianismo, y, si bien es cierto que convirtieron a muchas personas y los chamanes pasaron a un segundo plano dentro de la religiosidad inuit, no cambiaron su concepción tradicional sobre el mundo. Sin embargo en estas poblaciones la religión no está muy desarrollada, manteniéndose la creencia en ciertas leyendas y mitos de seres sobrenaturales, como el Mishtapeu.

Cosmovisión de los pueblos Inuit

La espiritualidad del pueblo inuit

Bolsa inuit para guardar flechas realizada en piel de foca entre 1904 y 1906, perteneciente a un cazador chukchi       El sistema de creencias tradicional de los inuit se basa en la existencia de un mundo natural o visible y un mundo sobrenatural o invisible, centrados en los animales, la caza y las relaciones con la Tierra. De esta forma podríamos decir que el inuit plantea una peculiar forma de creencia «animista», según la cual el mundo es visto como el conteniendo de un gran número de entidades espirituales, algunas de las cuales son asociadas con seres materiales, como animales u objetos inanimados, mientras que otros no tienen forma visible material. Algunas de estas entidades no visibles son más poderosas y significativas para la humanidad que los elementos visibles, y la mitología inuit nos habla muchos de ellas. Del mismo modo, los yupik creen en la existencia de dos mundos diferentes: el visible y el invisible. Ambos mundos ocupaban el mismo espacio físico, aunque los espíritus del segundo rara vez pueden ser contemplados por los habitantes del primero. Los espíritus bondadosos o «mishtapeuat» residen en el «Tshishtashkamuk» o el mundo espiritua similar al mundo de los inuit, ya que tiene lagos, montañas, y vegetación. Según las creencias tradicionales de los inuit, su pueblo habitó una vez ese mundo de los espíritus, pero fue inundado y ahora viven en el mundo que conocemos, que no es más que una isla conectada al mundo de los espíritus por un puente de tierra. La frontera entre los dos no suele ser muy permeable, aunque en los momentos de transición, con los nacimientos, muertes y la pubertad, se hace algo más transparente. En estas ocasiones, es esencial la armonía o «tunghat» que se alcanzaba con los rituales adecuados. Según la espiritualidad inuit, todos los objetos, animados o inanimados, tenían su espíritu, o «yuas», con forma humana. En el pasado todos los animales tenían la cualidad de transmutarse según su voluntad.

Objetos de artesanía tradicional de la región noroeste de Canadá     Con respecto a la estructura del Cosmos, para estos pueblos aborígenes del Ártico, el Universo se compone de muchas capas diferentes mantenidas en un frágil equilibrio. Las acciones imprudentes de la gente podían ofender a los espíritus y romper este equilibrio. El resultado podía ser la enfermedad, la falta de caza o las tormentas. Por lo tanto, una parte fundamental del entrenamiento consistía en aprender a tener un comportamiento correcto. Por otro lado, debMáscara chamán utilizada por los inuit para sus ritualesemos de tener presente que para los inuit, no sólo los seres humanos están dotados de conciencia, sino también todos los elementos de la naturaleza. Estos aborígenes viven en un mundo consciente y allí donde vayan están entre los espíritus de sus antepasados, así como los de animales, plantas, colinas, vientos, lagos y ríos. De este modo, su sentido de lo sagrado se centra en una naturaleza práctica, no en la idealización de deidades y la racionalización teológica. El pragmatismo es la base de sus planteamientos sagrados. Teniendo en cuenta esta concepción, podemos entender que para los inuit una de las preocupaciones principales es el mantenimiento de la armonía en su propio ambiente y en esto nos recuerda la espiritualidad planteada por los aborígenes australianos. La gente inuit tiene muchos tabúes, rituales, y ceremonias para Máscara chamán utilizada por los inuit para sus ritualesrespetar y la practicar que significan el mantenimiento y el respeto hacia una orientación armoniosa ecológica. El respeto es, por lo tanto, un elemento clave para la espiritualidad inuit; es un pilar para el mantenimiento de buenas relaciones con el mundo de losespíritus, y con los elementos naturales (los animales, el agua), así como con los elementos físicos. Los cazadores pueden obtener la cooperación de los animales que son su presa, mediante el respeto mostrado a los restos, como huesos u otros elementos, colocando ofrendas o llevando ropas pintadas con símbolos especiales. Si los aniMáscara ritual africanamales no son atendidos y no se sienten respetados, pueden ofenderse y no colaborar con los inuit. Así, matar sin causan alguna, es considerada un crimen atroz y el castigo suele ser el destierro. Como sucede con los aborígenes australianos, la gente inuit fue advertida para que nunca hiciese el mal o abusase de los animales. Según las creencias de los inuit, cuando se desprecia la vida de un animal y se le mata sin sentido, éste ya no regresa de nuevo a la Tierra, ya que la falta de respeto mostrada haríaque los espíritus no volviesen a nacer y renovar su vida otra vez. Así es cómo la cultura inuit explica que ciertas plantas y ciertos animales se hayan extinguido en la Tierra, y muchos otros estén en vías de extinción. Por otro lado, también se esculpen pequeñas figuras en madera de playa, hueso o marfil morsa, figuras que representan animales y que pretenden obtener las cualidades del ser representado. Estos materiales también son empleados para confeccionar máscaras ceremoniales, algunas de tamaño tan reducido que se llevan en los dedos de las mujeres durante las danzas rituales.

     A modo de resumen, podemos establecer algunos puntos principales de la espiritualidad inuit, que posiblemente nos recuerden a otros pueblos nativos de otros continentes como los indios americanos, los aborígenes australianos o, incluso, los indígenas africanos. En primer lugar, los aborígenes han construido estas tradiciones sobre un sistema de creencias «animista» prehistórico, ya que, como hemos apuntado anteriormente, se basa en la consideración de que el Mundo de la Naturaleza está poblado por numerosos seres espirituales, asociados principalmente con los animales y las fuerzas de naturaleza. Por otro lado, tiene una base «chamanística», según la cual, la influencia en ese mundo natural de los espíritus puede lograse gracias a la ayuda de expertos en rituales, es decir, de los chamanes, que eran hombres y mujeres, que también tenían habilidades para establecer contacto directo con entidades sobrenaturales. También podemos apuntar como un rasgo principal en el sistema de creencias inuit, la integración de la espiritualidad dentro de actividades diarias, como la caza, y dentro de su vida en el contacto directo con el ambiente natural. En este sentido, para el inuit el ser humano, está integrado dentro de la Naturaleza y no es un elemento que permanezca al margen de ésta. Esto supone la asunción de que la humanidad, la tierra y los animales están unidos no sólo físicamente, sino también ética y espiritualmente, ya que todos forman parte del mismo universo moral. Un último rasgo de la espiritualidad inuit podría ser el mantenimiento de las tradiciones espirituales del pasado como fuentes de inspiración en la formación de las expresiones actuales de identidad étnica, en el contexto de sociedad moderna, multi-cultural del Ártico.

     Sin embargo, debemos de aclarar que estas creencias tradicionales de las poblaciones inuit se mantienen en mayor o menor grado en la actualidad, dependiendo muchas veces del nivel de dependencia o de vinculación de las poblaciones con la caza o con actividades de supervivencia. La observancia y la creencia varían de una comunidad, de una familia o de un individuo a otro, y se siguen practicando algunas ceremonias. Asimismo, los inuit tienen sus especialistas en el conocimiento espiritual y tradiciones, por lo cual no todos los miembros de la comunidad tienen el mismo grado de conocimiento de los principios de la espiritualidad esquimal.

 Esta exposición es solamente una brevísima muestra de los muchos y variados relatos sobre el origen y la formación del mundo que componen la cosmogonía de estos pobladores nativos de la taiga y la tundra de nuestro planeta.

 

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The Fantastic Flying Books

Por qué será que siempre lo que más vale la pena consiste en todo aquello que resulta menos práctico...

 

 

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